Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2011/8/19/alarma-concordia-personas-mismo-barrio-tienen-cancer-588249.asp
La mayoría son en el aparato digestivo. Lo había denunciado el párroco del barrio y lo confirmaron autoridades sanitarias. Analizan si es por el uso de agroquímicos para las plantaciones de soja.
Autoridades sanitarias de Entre Ríos confirmaron 83 casos de cáncer en 10 años en un barrio de la ciudad de Concordia, norte de la provincia, lo que causó preocupación en la comunidad, aunque desde la Gobernación pidieron "no crear psicosis".
Las autoridades confirmaron que en el barrio Villa Adela se detectaron 83 casos de personas que padecen o padecieron cáncer.
Se reportaron 30 episodios de cáncer del aparato digestivo (esófago, estómago, colon); 24 casos de cáncer del aparato reproductor (ovarios, útero, próstata); 9 casos de cáncer del aparato respiratorio (pulmón) y 13 casos de otros tipos de cáncer.
Ante esa situación, referentes comunitarios plantearon su inquietud, que fue acompañada por el cura de la Parroquia del Carmen de Concordia, Daniel Petelín, quien comentó que en los últimos meses aumentaron los casos de cáncer, sobre todo los relacionados con el aparato digestivo-intestinal.
El sacerdote dijo que las edades de las personas afectadas ronda entre los 30 y los 70 años.
En una reunión realizada anoche en el salón parroquial, el médico Higinio Álvarez,
representante ante el Instituto Nacional del Cáncer por el Ministerio de Salud, pidió "prudencia y responsabilidad" en el manejo del tema y aseguró que "no hay que crear psicosis".
En la reunión, encabezada por María Elisa Tito, coordinadora de Salud, se presentó un informe sobre los tipos de cáncer detectados en los barrios Villa Adela, Las Tejas, El Martillo y Chacra 12.
Álvarez dijo que la zona donde se realizó el muestreo está en la media general del país respecto a los tipos de cáncer que se han relevado.
"Hay que ser prudentes en el manejo de datos y ser cuidadosos al no crear una paranoia que no ayuda a nadie. El cáncer no tiene una sola causa, es multicausal y son muchos factores que pueden originar esta enfermedad, por eso la información debe ser manejada con mucha cautela, para no crear psicosis", dijo.
Adelantó que en Buenos Aires expondrá los datos del muestreo en el Instituto Nacional del Cáncer para analizarlo y brindar datos y análisis profesionales para informar a los vecinos de Villa Adela, tras el estudio dispuesto por el ministro de Salud, Ángel Giano.
"En la ciudad de Concordia, en este último tiempo, los casos de cáncer han aumentado mucho. Sería bueno ver en el (hospital público) Masvernat cuántas biopsias dan positivas y cuantas negativas", dijo el padre Petelín.
Si bien las causas no han sido determinadas, los especialistas analizan diversas razones ambientales, como el agua de pozos y el uso de agroquímicos en una presencia netamente sojera.
FORO AMBIENTALISTA SANTIAGO "Declarado de interes legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de Santiago de Estero". Sala de sesiones 28 de Agosto de 2007.- Toda persona que comparta la inquietud de cuidar la casa de todos, nuestra filosofía y método, es bienvenida a sumar su participación.
Temas
- Inicio
- El Foro
- Principios
- Flora y Fauna de Santiago
- La enseñanza y el aprendizaje de la ecología: un c...
- Alimentos: producción y consumo
- Agro-ecología
- Control de plagas ecológico
- Desmonte irracional
- "Biocombustibles"
- Agroquímicos
- O.G.M. (transgénicos)
- Bio-diversidad
- Cuenca Salí-Dulce
- Nuclear
- Fracking
- Minería
- Cambio climático
- Contaminación del Aire
- Geoingeniería
- Campos electromagnéticos
- Energía
- Propuesta
- Situación global
- Actualidad santiagueña y argentina
- UAC
- Acción mundial por el clima
sábado, 1 de marzo de 2014
jueves, 27 de febrero de 2014
¿Por qué Arquitectura Bioambiental?
fuente: https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=7814772193388868230#editor
La Arquitectura Bioambiental es una metodología flexible que incorpora la variable Ambiente en todo el proceso de diseño, construcción y utilización de un edificio y que si bien pone énfasis en buscar una disminución de los consumos de energía, no se olvida de los otros problemas a resolver desde el enfoque de la "sustentabilidad ambiental" del mismo.
Desde hace más de treinta años, y como una consecuencia directa de la Crisis Energética de 1973/74 surgieron propuestas paralelas a las corrientes arquitectónicas en boga, que proponían una mejor relación de los edificios con el entorno y el medio de su lugar de implantación.
Esta búsqueda dio origen a la Arquitectura Solar en la década del 70, que proponía cubrir las necesidades de calefacción de los edificios con sistemas pasivos o activos que usaran como recurso energético a la radiación solar.
Luego este concepto limitado al calefaccionamiento y nacido de las necesidades de los países mas industrializados generalmente ubicados en climas fríos, fue ampliándose hacia la llamada Arquitectura Bioclimática - desarrollada en la década siguiente.- que proponía utilizar técnicas particularizadas que se aplicaran tanto en los períodos o climas cálidos como en períodos o climas fríos, o sea construir edificios que respondieran a las características climáticas locales cualesquiera fueran y en todo momento del año.
El concepto de desarrollo sostenible, introduce en la década del 90, una mayor ampliación de las propuestas anteriores y es entonces cuando se busca, dentro de esta común denominación de Arquitectura Bioambiental, diseñar y construir edificios "respetuosos" o "amigables" con el Ambiente dentro de una metodología que tenga en cuenta el Ciclo de Vida del mismo.
La Arquitectura Bioambiental resulta entonces, una metodología flexible que incorpora la variable Ambiente en todo el proceso de diseño y construcción y utilización de un edificio y que si bien pone énfasis en buscar una disminución de los consumos de energía, no se olvida de los otros problemas a resolver desde el enfoque de la "sustentabilidad ambiental" del mismo.
Por lo tanto no está ni dentro ni fuera de las corrientes actuales del pensamiento arquitectónico, aunque pareciera "a priori" tener mayor afinidad con alguna de ellas.
De hecho, es un enfoque que tiende a modificar a algunas de las categorías de la Escala de Valores de la Sociedad Industrial, ya que materializar una Arquitectura basada fundamentalmente en las demandas y recursos locales, es contraria al concepto de "internacionalidad" y aprovechar energías como el sol o el viento, llevan necesariamente a una "desconcentración" urbana. - donde no sea imprescindible, por el cambio de escala, la "sincronización" de todos los movimientos, ni tampoco tenga sentido práctico apelar al "gigantismo" de las propuestas.
Desde este punto de vista, la Arquitectura Bioambiental propone un punto de ruptura con valores establecidos desde el siglo XVIII y de allí la dificultad para su aceptación generalizada, aunque los problemas y las tendencias crecientes en el campo económico-social y en los temas ambientales, llevará a las sociedades a replantearse algunos conceptos todavía vigentes, para aceptar otros tales como:
1. Todo producto industrial deberá ser "amigable" en relación con el Ambiente y un edificio ya es un producto mas de la industria.
2. Todo ahorro, por mas pequeño que parezca, adquiere importancia relevante cuando asume escala multitudinaria en relación con el "efecto invernadero"
3. Una economía basada en una exacerbada competencia no dejará pasar por alto todo ahorro derivado de los ahorros en energía o en mantenimiento.
4. Toda visión "cortoplacista" será reemplazada por una visión a mediano o largo plazo. Un edificio también es un proyecto económico y social a 50 u 80 años de plazo.
Hacer Arquitectura Bioambiental es ubicarse, también, desde las necesidades de las personas, porque como ya lo expresara la Agenda XXI, no hay desarrollo sustentable mientras exista la pobreza, la discriminación y una aplicación solo retórica de los derechos humanos.
*Por el Arq. Eduardo Yarke
Director de Instituto Solar de Arquitectura de Bs. As.
Consultor especialista en EcoPortal.net
La Arquitectura Bioambiental es una metodología flexible que incorpora la variable Ambiente en todo el proceso de diseño, construcción y utilización de un edificio y que si bien pone énfasis en buscar una disminución de los consumos de energía, no se olvida de los otros problemas a resolver desde el enfoque de la "sustentabilidad ambiental" del mismo.
Desde hace más de treinta años, y como una consecuencia directa de la Crisis Energética de 1973/74 surgieron propuestas paralelas a las corrientes arquitectónicas en boga, que proponían una mejor relación de los edificios con el entorno y el medio de su lugar de implantación.
Esta búsqueda dio origen a la Arquitectura Solar en la década del 70, que proponía cubrir las necesidades de calefacción de los edificios con sistemas pasivos o activos que usaran como recurso energético a la radiación solar.
Luego este concepto limitado al calefaccionamiento y nacido de las necesidades de los países mas industrializados generalmente ubicados en climas fríos, fue ampliándose hacia la llamada Arquitectura Bioclimática - desarrollada en la década siguiente.- que proponía utilizar técnicas particularizadas que se aplicaran tanto en los períodos o climas cálidos como en períodos o climas fríos, o sea construir edificios que respondieran a las características climáticas locales cualesquiera fueran y en todo momento del año.
El concepto de desarrollo sostenible, introduce en la década del 90, una mayor ampliación de las propuestas anteriores y es entonces cuando se busca, dentro de esta común denominación de Arquitectura Bioambiental, diseñar y construir edificios "respetuosos" o "amigables" con el Ambiente dentro de una metodología que tenga en cuenta el Ciclo de Vida del mismo.
La Arquitectura Bioambiental resulta entonces, una metodología flexible que incorpora la variable Ambiente en todo el proceso de diseño y construcción y utilización de un edificio y que si bien pone énfasis en buscar una disminución de los consumos de energía, no se olvida de los otros problemas a resolver desde el enfoque de la "sustentabilidad ambiental" del mismo.
Por lo tanto no está ni dentro ni fuera de las corrientes actuales del pensamiento arquitectónico, aunque pareciera "a priori" tener mayor afinidad con alguna de ellas.
De hecho, es un enfoque que tiende a modificar a algunas de las categorías de la Escala de Valores de la Sociedad Industrial, ya que materializar una Arquitectura basada fundamentalmente en las demandas y recursos locales, es contraria al concepto de "internacionalidad" y aprovechar energías como el sol o el viento, llevan necesariamente a una "desconcentración" urbana. - donde no sea imprescindible, por el cambio de escala, la "sincronización" de todos los movimientos, ni tampoco tenga sentido práctico apelar al "gigantismo" de las propuestas.
Desde este punto de vista, la Arquitectura Bioambiental propone un punto de ruptura con valores establecidos desde el siglo XVIII y de allí la dificultad para su aceptación generalizada, aunque los problemas y las tendencias crecientes en el campo económico-social y en los temas ambientales, llevará a las sociedades a replantearse algunos conceptos todavía vigentes, para aceptar otros tales como:
1. Todo producto industrial deberá ser "amigable" en relación con el Ambiente y un edificio ya es un producto mas de la industria.
2. Todo ahorro, por mas pequeño que parezca, adquiere importancia relevante cuando asume escala multitudinaria en relación con el "efecto invernadero"
3. Una economía basada en una exacerbada competencia no dejará pasar por alto todo ahorro derivado de los ahorros en energía o en mantenimiento.
4. Toda visión "cortoplacista" será reemplazada por una visión a mediano o largo plazo. Un edificio también es un proyecto económico y social a 50 u 80 años de plazo.
Hacer Arquitectura Bioambiental es ubicarse, también, desde las necesidades de las personas, porque como ya lo expresara la Agenda XXI, no hay desarrollo sustentable mientras exista la pobreza, la discriminación y una aplicación solo retórica de los derechos humanos.
*Por el Arq. Eduardo Yarke
Director de Instituto Solar de Arquitectura de Bs. As.
Consultor especialista en EcoPortal.net
martes, 25 de febrero de 2014
Desafíos ambientales
Debemos incorporar más racionalidad y menos intuición o conveniencia en la elaboración y ejecución de políticas públicas vinculadas con el ambiente
En un país donde la política ambiental es inexistente porque ha sido sofocada por la política partidaria, hablar de los desafíos ambientales resulta una utopía. Es que la desvalorización de los problemas ambientales no es sino el resultado inevitable de un pensamiento que no sabe más que moverse en la inmediatez, es decir, que de los bienes y servicios que brindan los ecosistemas sólo se consideran aquellos que hoy computa el mercado o que sirven a algún propósito político. La planificación, herramienta clave para poder determinar los pasos para llegar a un futuro promisorio, ha sido reemplazada por una espontaneidad salvaje, favoreciendo los intereses de corto plazo. Se trata de un fenómeno que nos obliga a preguntarnos si estamos en condiciones de plantearnos políticas ambientales que vayan más allá de lo meramente coyuntural.
Es que a menudo la ineficaz gestión gubernamental se ve desbordada por cuestiones ambientales instaladas desde la ciudadanía o las organizaciones no gubernamentales: prueba de ello es que en numerosas provincias existen conflictos por la explotación de las riquezas del subsuelo que no hacen sino dejar a la luz la ausencia de una política estratégica por parte del Gobierno.
Sin lugar a dudas hay dos problemáticas no abordadas con profundidad que continuarán generando conflictos que las autoridades se empecinan en ignorar: la megaminería y el fracking. ¿Se realizará el postergado inventario de los glaciares? ¿Estamos en condiciones de promover una discusión profunda sobre la explotación de hidrocarburos no convencionales a través de la factura hidráulica de la roca madre, conocida como fracking, o se trata de una modalidad que profundiza una matriz energética con impactos ambientales en el agua y en el aire?
Son temas que requieren un análisis profundo para determinar su viabilidad y sus modalidades. Sin embargo, estas actividades aparecen instaladas en la agenda nacional signadas por la especulación, la falta de transparencia, la debilidad técnica de los organismos competentes, el cortoplacismo, el limitado acceso a la información y el ninguneo de los grupos de defensa de los derechos del ambiente en general.
A este escenario lúgubre, quizás inherente a la mayoría de los temas ambientales de la Argentina, se suma la ausencia de regulación adecuada en actividades complejas que pueden afectar nuestros valiosos recursos hídricos o que demuestran la falta de implementación de herramientas de ordenamiento territorial o evaluación ambiental estratégica que permitan establecer cómo quiere la comunidad disponer de su territorio. En este contexto, es imprescindible plantearnos el lugar que ocupa el desarrollo de energías limpias.
La falta de aplicación de estas herramientas previstas en la ley general del ambiente provoca permanentes confrontaciones entre las posiciones polarizadas a favor y en contra de las actividades extractivas en general, en lugar de promover una información razonable que permita advertir la potencialidad para llevar adelante emprendimientos extractivos en algunos sitios donde, por ejemplo, la ausencia de población, la profundidad de los recursos hídricos y demás características geológicas así lo permiten. En otros casos, podría comprenderse la inconveniencia de ejecutar proyectos mineros a costa de la irrevocable pérdida de glaciares, paisajes emblemáticos, yacimientos arqueológicos de valor incalculable, o proyectos de conservación de la naturaleza. La cuestión extractiva es tan sólo uno de los tópicos donde las falencias de nuestro sistema se explicitan en conflictos visibles que abrevan en la ausencia de carriles adecuados para asegurar el acceso y disfrute de nuestros recursos naturales. Todavía tenemos la enorme deuda de incorporar más racionalidad y menos intuición o conveniencia en la elaboración y ejecución de nuestras políticas públicas.
Los principios que tan bien suenan, como el de prevención, precaución, acceso a la información, y también los presupuestos mínimos dictados requieren metodologías concretas para que las políticas públicas imaginadas puedan encararse de una manera coordinada con el desarrollo de la economía. Se suman a la nómina de los desafíos los tristemente célebres ejemplos de las cuencas Matanza-Riachuelo y Reconquista; el control de las industrias en la cuenca del río Salí Dulce en Tucumán; la pila de escoria de plomo en San Antonio Oeste, provincia de Río Negro, y el deficiente uso compartido del río Atuel entre Mendoza y La Pampa. ¿Volverá a encenderse la cíclica pelea con el vecino Uruguay por las papeleras y volverá a desaparecer sin que sepamos aún de qué se trata?
Los enormes desafíos ambientales esperan una administración ambiental adecuada en las ciudades y megaciudades de nuestro país: la gestión eficiente de los residuos urbanos, el ordenamiento del tránsito, el control de la contaminación atmosférica y acústica. Quizá podría afirmarse que el verdadero desafío ambiental consista en que nuestros recursos naturales no sucumban a intereses económicos o lealtades políticas. Poder plantearnos con anticipación y de modo integral hacia dónde deseamos crecer probablemente constituya un verdadero primer paso. Tal vez así puedan evitarse los profundos desencantos que produce ver nuestros recursos naturales en manos de nadie o, peor aún, en manos de quienes no los administran con miras en las generaciones futuras.
Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/1665646-desafios-ambientales
En un país donde la política ambiental es inexistente porque ha sido sofocada por la política partidaria, hablar de los desafíos ambientales resulta una utopía. Es que la desvalorización de los problemas ambientales no es sino el resultado inevitable de un pensamiento que no sabe más que moverse en la inmediatez, es decir, que de los bienes y servicios que brindan los ecosistemas sólo se consideran aquellos que hoy computa el mercado o que sirven a algún propósito político. La planificación, herramienta clave para poder determinar los pasos para llegar a un futuro promisorio, ha sido reemplazada por una espontaneidad salvaje, favoreciendo los intereses de corto plazo. Se trata de un fenómeno que nos obliga a preguntarnos si estamos en condiciones de plantearnos políticas ambientales que vayan más allá de lo meramente coyuntural.
Es que a menudo la ineficaz gestión gubernamental se ve desbordada por cuestiones ambientales instaladas desde la ciudadanía o las organizaciones no gubernamentales: prueba de ello es que en numerosas provincias existen conflictos por la explotación de las riquezas del subsuelo que no hacen sino dejar a la luz la ausencia de una política estratégica por parte del Gobierno.
Sin lugar a dudas hay dos problemáticas no abordadas con profundidad que continuarán generando conflictos que las autoridades se empecinan en ignorar: la megaminería y el fracking. ¿Se realizará el postergado inventario de los glaciares? ¿Estamos en condiciones de promover una discusión profunda sobre la explotación de hidrocarburos no convencionales a través de la factura hidráulica de la roca madre, conocida como fracking, o se trata de una modalidad que profundiza una matriz energética con impactos ambientales en el agua y en el aire?
Son temas que requieren un análisis profundo para determinar su viabilidad y sus modalidades. Sin embargo, estas actividades aparecen instaladas en la agenda nacional signadas por la especulación, la falta de transparencia, la debilidad técnica de los organismos competentes, el cortoplacismo, el limitado acceso a la información y el ninguneo de los grupos de defensa de los derechos del ambiente en general.
A este escenario lúgubre, quizás inherente a la mayoría de los temas ambientales de la Argentina, se suma la ausencia de regulación adecuada en actividades complejas que pueden afectar nuestros valiosos recursos hídricos o que demuestran la falta de implementación de herramientas de ordenamiento territorial o evaluación ambiental estratégica que permitan establecer cómo quiere la comunidad disponer de su territorio. En este contexto, es imprescindible plantearnos el lugar que ocupa el desarrollo de energías limpias.
La falta de aplicación de estas herramientas previstas en la ley general del ambiente provoca permanentes confrontaciones entre las posiciones polarizadas a favor y en contra de las actividades extractivas en general, en lugar de promover una información razonable que permita advertir la potencialidad para llevar adelante emprendimientos extractivos en algunos sitios donde, por ejemplo, la ausencia de población, la profundidad de los recursos hídricos y demás características geológicas así lo permiten. En otros casos, podría comprenderse la inconveniencia de ejecutar proyectos mineros a costa de la irrevocable pérdida de glaciares, paisajes emblemáticos, yacimientos arqueológicos de valor incalculable, o proyectos de conservación de la naturaleza. La cuestión extractiva es tan sólo uno de los tópicos donde las falencias de nuestro sistema se explicitan en conflictos visibles que abrevan en la ausencia de carriles adecuados para asegurar el acceso y disfrute de nuestros recursos naturales. Todavía tenemos la enorme deuda de incorporar más racionalidad y menos intuición o conveniencia en la elaboración y ejecución de nuestras políticas públicas.
Los principios que tan bien suenan, como el de prevención, precaución, acceso a la información, y también los presupuestos mínimos dictados requieren metodologías concretas para que las políticas públicas imaginadas puedan encararse de una manera coordinada con el desarrollo de la economía. Se suman a la nómina de los desafíos los tristemente célebres ejemplos de las cuencas Matanza-Riachuelo y Reconquista; el control de las industrias en la cuenca del río Salí Dulce en Tucumán; la pila de escoria de plomo en San Antonio Oeste, provincia de Río Negro, y el deficiente uso compartido del río Atuel entre Mendoza y La Pampa. ¿Volverá a encenderse la cíclica pelea con el vecino Uruguay por las papeleras y volverá a desaparecer sin que sepamos aún de qué se trata?
Los enormes desafíos ambientales esperan una administración ambiental adecuada en las ciudades y megaciudades de nuestro país: la gestión eficiente de los residuos urbanos, el ordenamiento del tránsito, el control de la contaminación atmosférica y acústica. Quizá podría afirmarse que el verdadero desafío ambiental consista en que nuestros recursos naturales no sucumban a intereses económicos o lealtades políticas. Poder plantearnos con anticipación y de modo integral hacia dónde deseamos crecer probablemente constituya un verdadero primer paso. Tal vez así puedan evitarse los profundos desencantos que produce ver nuestros recursos naturales en manos de nadie o, peor aún, en manos de quienes no los administran con miras en las generaciones futuras.
Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/1665646-desafios-ambientales
lunes, 24 de febrero de 2014
Nuestros hijos contaminados desde muy temprano
fuente: http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Salud/Plaguicidas_en_la_leche_materna
Plaguicidas en la leche materna
Plaguicidas en la leche materna
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de Argentina realizó un estudio a madres que habían dado a luz en las maternidades del área metropolitana de Buenos Aires (Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de la Ciudad de Buenos Aires, Hospital Posadas de Haedo y Maternidad Santa Rosa de Vicente López). Encontró niveles de plaguicidas en la leche materna un 15% superior a los autorizados en el Código Alimentario Argentino. Estos residuos, además de alterar la calidad nutricional de la leche, causan trastornos en la salud y el desarrollo de los bebés.
La investigadora Patricia Gatti, integrante de INTI-Lácteos, explicó que “en los últimos años hemos encarado diversos estudios relacionados con la presencia de compuestos pesticidas órganoclorados en la leche materna, muestreando la leche de distintas madres en etapa de amamantamiento”. “Los trabajos han arrojado la presencia de estos residuos. Pero la frecuencia de aparición y su concentración depende de la población de estudio, que no fue la misma en todos los casos, y el grado de exposición a los agrotóxicos”.
Gatti indicó que “la mayoría de las pacientes, incluso las de la maternidad Sardá, provenían del Conurbano. En las salas de Vicente López y Haedo es donde se observó una tasa de prevalencia del orden del 15%”. Esto significa que los niveles eran superiores en las mujeres que residen en la periferia porque están más expuestas a los tratamientos químicos de los campos de soja transgénica.
¿Por qué la leche materna contiene residuos de plaguicidas? Habitualmente llegan a nuestro cuerpo a través de la ingesta de agua contaminada con estos productos, pero también por el consumo de frutas y verduras tratadas con abonos químicos, herbicidas, insecticidas y otros plaguicidas, quedando residuos tóxicos en los alimentos que no se van lavando o pelando las frutas y hortalizas.
Los agrotóxicos se utilizan en dosis cada vez mayores en la agricultura y ganadería, pero también para combatir las malezas de las cunetas, en los jardines, en el tratamiento de los parásitos de nuestras mascotas y de piojos en nuestr@s niñ@s, etc.
Los agrotóxicos pasan al organismo humano en la ingesta, pero también por contacto a través de la piel en un ambiente cada vez más contaminado. La campaña “Los agrotóxicos matan” impulsada por la Coordinadora de organizaciones campesinas de Latinoamérica y el Caribe (CLOC), está mostrando los daños que estos productos provocan en la salud de la población rural por las fumigaciones con avionetas sobre los campos transgénicos de soja. Los plaguicidas penetran en la piel y se acumulan en los tejidos grasos. En la lactancia materna se moviliza la grasa del cuerpo de la madre y con ella, se liberan estos tóxicos en la leche materna.
Los pesticidas organoclorados se usan para controlar insectos y plagas. Pero no hay que olvidar que son disruptores endocrinos, es decir que, incluso en dosis muy bajas, pueden alterar nuestro sistema endocrino y hormonal, siendo especialmente dañinos en los bebes. Los científicos que investigan los efectos de estos tóxicos en la salud humana informan que la contaminación de la leche materna por plaguicidas constituye un riesgo para la salud del feto y el recién nacido provocando problemas en su desarrollo corporal, hormonal e intelectual, pudiendo comprometer cuando sea adulto, tanto su salud como su vida sexual. Los organoclorados también dificultan el desarrollo normal del sistema inmunitario reduciendo la capacidad del organismo para enfrentarse a tumores en la infancia y la vida adulta.
Las mujeres somos especialmente vulnerables a los disruptores endocrinos, no sólo cuando somos madres. Nuestro cuerpo, con una proporción mayor de grasa que los hombres, tiene mayor riesgo de absorber pesticidas organoclorados que se alojan en la grasa al ser liposolubles. Las mujeres del Movimiento Campesino Santiago del Estero (MOCASE) se movilizan para parar los agrotóxicos en Argentina.
Los piensos que alimentan la ganadería industrial que nos proporciona abundante carne barata, se fabrican con maíz y soja transgénica fumigada con glifosato y cultivada en Argentina, Brasil y otros países latinoamericanos. El elevado consumo de carne en Europa y España tiene que ver con la alta tasa de plaguicidas encontrada en la leche materna de la periferia urbana bonaerense.
El consumo responsable agroecológico debe contribuir a la desaparición de los transgénicos y los agrotóxicos, lo que significa reducir nuestra compra a la agricultura y ganadería industrial que los sostiene. También a través de la educación alimentaria en la familia y la escuela, impulsando hábitos saludables y eliminando los alimentos basados en la agroquímica, tanto en los comedores escolares como en los hogares. Nuestr@s hij@s nos lo agradecerán.
Bibliografía:
* Campaña:
www.losagrotoxicosmatan.org
* Mujeres del MOCASE-VC denuncian la contaminación por agrotóxicos. Video.
http://losagrotoxicosmatan.org/2013/04/mujeres-del-mocase-vc-denuncian-la-co ntaminacion-por-agrotoxicos/#more-194
* La tragedia del round up. La soja transgénica, una sentencia de muerte para humanos y medio ambiente.
http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/transgenicos-no-no -y-no/756-la-tragedia-del-round-up-la-soja-transgenica-una-sentencia-de-muer te-para-humanos-y-medio-ambiente
* Contaminantes cancerígenos en lechugas, tomates, pepinos y manzanas
http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/globalizacion-y-ql ibre-comercioq/1252-pilar-galindo
* Productos químicos y cáncer de mama http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/globalizacion-y-ql ibre-comercioq/368-la-garbancita-ecologica
Ecoportal.net
http://www.lagarbancitaecologica.org/
Gatti indicó que “la mayoría de las pacientes, incluso las de la maternidad Sardá, provenían del Conurbano. En las salas de Vicente López y Haedo es donde se observó una tasa de prevalencia del orden del 15%”. Esto significa que los niveles eran superiores en las mujeres que residen en la periferia porque están más expuestas a los tratamientos químicos de los campos de soja transgénica.
¿Por qué la leche materna contiene residuos de plaguicidas? Habitualmente llegan a nuestro cuerpo a través de la ingesta de agua contaminada con estos productos, pero también por el consumo de frutas y verduras tratadas con abonos químicos, herbicidas, insecticidas y otros plaguicidas, quedando residuos tóxicos en los alimentos que no se van lavando o pelando las frutas y hortalizas.
Los agrotóxicos se utilizan en dosis cada vez mayores en la agricultura y ganadería, pero también para combatir las malezas de las cunetas, en los jardines, en el tratamiento de los parásitos de nuestras mascotas y de piojos en nuestr@s niñ@s, etc.
Los agrotóxicos pasan al organismo humano en la ingesta, pero también por contacto a través de la piel en un ambiente cada vez más contaminado. La campaña “Los agrotóxicos matan” impulsada por la Coordinadora de organizaciones campesinas de Latinoamérica y el Caribe (CLOC), está mostrando los daños que estos productos provocan en la salud de la población rural por las fumigaciones con avionetas sobre los campos transgénicos de soja. Los plaguicidas penetran en la piel y se acumulan en los tejidos grasos. En la lactancia materna se moviliza la grasa del cuerpo de la madre y con ella, se liberan estos tóxicos en la leche materna.
Los pesticidas organoclorados se usan para controlar insectos y plagas. Pero no hay que olvidar que son disruptores endocrinos, es decir que, incluso en dosis muy bajas, pueden alterar nuestro sistema endocrino y hormonal, siendo especialmente dañinos en los bebes. Los científicos que investigan los efectos de estos tóxicos en la salud humana informan que la contaminación de la leche materna por plaguicidas constituye un riesgo para la salud del feto y el recién nacido provocando problemas en su desarrollo corporal, hormonal e intelectual, pudiendo comprometer cuando sea adulto, tanto su salud como su vida sexual. Los organoclorados también dificultan el desarrollo normal del sistema inmunitario reduciendo la capacidad del organismo para enfrentarse a tumores en la infancia y la vida adulta.
Las mujeres somos especialmente vulnerables a los disruptores endocrinos, no sólo cuando somos madres. Nuestro cuerpo, con una proporción mayor de grasa que los hombres, tiene mayor riesgo de absorber pesticidas organoclorados que se alojan en la grasa al ser liposolubles. Las mujeres del Movimiento Campesino Santiago del Estero (MOCASE) se movilizan para parar los agrotóxicos en Argentina.
Los piensos que alimentan la ganadería industrial que nos proporciona abundante carne barata, se fabrican con maíz y soja transgénica fumigada con glifosato y cultivada en Argentina, Brasil y otros países latinoamericanos. El elevado consumo de carne en Europa y España tiene que ver con la alta tasa de plaguicidas encontrada en la leche materna de la periferia urbana bonaerense.
El consumo responsable agroecológico debe contribuir a la desaparición de los transgénicos y los agrotóxicos, lo que significa reducir nuestra compra a la agricultura y ganadería industrial que los sostiene. También a través de la educación alimentaria en la familia y la escuela, impulsando hábitos saludables y eliminando los alimentos basados en la agroquímica, tanto en los comedores escolares como en los hogares. Nuestr@s hij@s nos lo agradecerán.
Bibliografía:
* Campaña:
www.losagrotoxicosmatan.org
* Mujeres del MOCASE-VC denuncian la contaminación por agrotóxicos. Video.
http://losagrotoxicosmatan.org/2013/04/mujeres-del-mocase-vc-denuncian-la-co ntaminacion-por-agrotoxicos/#more-194
* La tragedia del round up. La soja transgénica, una sentencia de muerte para humanos y medio ambiente.
http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/transgenicos-no-no -y-no/756-la-tragedia-del-round-up-la-soja-transgenica-una-sentencia-de-muer te-para-humanos-y-medio-ambiente
* Contaminantes cancerígenos en lechugas, tomates, pepinos y manzanas
http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/globalizacion-y-ql ibre-comercioq/1252-pilar-galindo
* Productos químicos y cáncer de mama http://www.lagarbancitaecologica.org/garbancita/index.php/globalizacion-y-ql ibre-comercioq/368-la-garbancita-ecologica
Ecoportal.net
http://www.lagarbancitaecologica.org/
martes, 18 de febrero de 2014
Conferencia de Prensa para analizar los problemas de salud que genera la soja resistente a 2-4,D
Fuente e informe completo:http://renace.net/?p=4333
Invitación
a la Conferencia de Prensa
¡No a la soja
resistente al 2,4 D!
Jueves 20 de febrero – 17:30 hs.
Independencia 766
Invitamos a los medios y a la sociedad
en general a la Conferencia de Prensa que se realizará el día jueves 20 de
febrero a las 17.30 hs en la CTA, Independencia 766, Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, para presentar los cuestionamientos que diversas organizaciones de la
sociedad civil realizaron en el día de la fecha contra la aprobación de la SOJA
GM DAS-444Ø6-6 presentada por la
empresa Dow AgroSciences Argentina S.A. que confiere tolerancia a los
herbicidas 2,4-D, glufosinato de amonio y glifosato.
El
2,4 D es un herbicida más peligroso que el glifosato, por lo que los impactos
ambientales y en la salud de este nuevo cultivo transgénico serán aún más
devastadores; especialmente teniendo en cuenta que en este nuevo transgénico se
han apilado una combinación de herbicidas, con el fin de hacer frente a la
emergencia de super malezas en áreas en las que se han utilizado durante muchos
años los cultivos RR.
La
aprobación de un nuevo OGM en la Argentina bajo la regulación actual de
Organimos Vivos Modificados no ha contemplado ningún tipo de participación
ciudadana, no tiene en cuenta sus potenciales impactos socioambientales y no
considera la acumulación de impactos con el modelo sojero ya impuesto.
Las
presentaciones se realizaron frente al Ministerio de Agricultura y otros
organismos gubernamentales y la propuesta es compartir los argumentos
esgrimidos y continuar con la denuncia del avance del modelo de agricultura
transgénica que está devastando nuestro país.
Convocan: RENACE (Red Nacional de
Acción Ecologista), Centro de Protección a la Naturaleza, Santa Fe; BIOS, Mar
del Plata; Foro Ecologista de Paraná, Entre Ríos; Abogados de Pueblos
Fumigados, CABA; Acción por la Biodiversidad, Buenos Aires. Red Salud
Popular Ramon Carrillo, Chaco, Asociación de Campesinos del Valle del
Conlara, San Luis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)