lunes, 5 de agosto de 2013

Agricultores a juicio por contaminar verduras

Ocurrió en Córdoba: Después de largas gestiones de ciudadanos que tenían la sospecha de estar siendo envenenados, se hicieron las pruebas de laboratorio -que deberían ser de rutina- sobre hortalizas en venta y las sospechas se confirmaron.
En Santiago del Estero no se examina debidamente la fruta y verdura que come la población; la cantidad creciente de venenos (fosforados, carbamatos, etc.) que se ingieren van aumentando la cantidad y gravedad de enfermadades incurables sin que se registre la verdadera causa -el efecto es a mediano y largo plazo-.

Tóxicos: productores, a juicio por contaminación de verduras

Están acusados de fumigar sus campos con agroquímicos no permitidos. Son seis chacareros que vendían su producción al Mercado de Abasto de Córdoba.


  • 1
  • de
  • 1
Abasto. Tras la actuación de la Justicia, se montó un laboratorio para monitorear las verduras (Raimundo Viñuelas/Archivo).
Seis productores rurales del cinturón verde de Córdoba deberán responder en juicio oral y público, según el procesamiento del fiscal Carlos Matheu por envenenamiento de verduras despachadas en el Mercado de Abasto de la ciudad.
Los chacareros fumigaron sus campos de las inmediaciones de los barrios Villa Esquiú, Villa Retiro y Gui­ñazú, al extremo norte de la capital provincial. Están acusados de utilizar agroquímicos prohibidos, o de usarlos por ­encima del nivel permitido o 
de hacerlo dentro del período 
de carencia.
Los productos químicos que involucran a los ocho casos en los que incurrieron estos seis productores son endosulfán, metamidofós, cipermetrina y deltametrina.
La acusación penal es por “envenenamiento de sustancias alimentarias”, delito descripto en el artículo 200 del Código Penal argentino y que prevé penas de tres a 10 años de prisión.
Quienes responden por la presunta comisión de este delito son Desiderio Borja Meriles (Villa Esquiú, dos hechos, con endosulfán y metamidofós), Bruno Mario Sabbatini (Villa Retiro, dos veces con cipermetrina), Víctor Hugo Silvi (Villa Esquiú, deltametrina), Daniel Velázquez (deltametrina), Fernando Miguel Vilches (Guiñazú, endosulfán) y Martín Velázquez Tolaba (Villa Esquiú, cipermetrina).

Por análisis. La forma en que fueron detectadas las fumigaciones en plantas de acelga, lechuga y espinacas no es por haber visto la operación de rociado en los campos, sino por controles de oficio que hizo Matheu entre los productos exhibidos para la venta en el Mercado. El análisis de laboratorio arrojó presencia de esos agroquímicos en las muestras de verduras y, tras determinar a quiénes pertenecían, se llegó a las imputaciones.
Todas las prohibiciones figuran en la Resolución 256 de 2003 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), modificada por la Resolución 507 de 2008 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Todos los productores im­putados, de acuerdo a la acu­sación de Matheu, tenían conocimiento de esas prohibiciones 
por­que habían realizado el 
curso obligatorio de buenas prácticas agrícolas que dicta la Direc­ción de Ferias y Mercados de la Municipalidad de Córdoba.

Controles. Tras los controles de oficio de Matheu con peritos de la Policía Judicial, en el Mercado de Abasto se montó un laboratorio comunal para monitorear la calidad de las verduras procedentes del cinturón verde que rodea a la capital provincial y que se venden en las verdulerías de todo el Gran Córdoba.
De acuerdo a lo que dispone el Senasa, todos los mercados mayoristas deben velar por la calidad de sus alimentos, siendo el responsable de esto el municipio respectivo.
Según fuentes judiciales, durante 2012 se tomaron en el mercado concentrador de Córdoba 62 muestras a cajones de frutas y verduras.
Si bien hay un avance, el método puede ser considerado no del todo eficiente si los resultados llegan después de que la verdura se fue a los puntos de venta o insuficiente si el muestreo aleatorio no es elevado.
En el Mercado Central de Capital Federal, un laboratorio todas las mañanas analiza 60 muestras aleatorias. La toma de muestras se realiza una hora antes de la apertura de actividad y permite que si se detectan productos contaminados se secuestre toda la partida y se incineren todas esas verduras.
Recién después, se abre la rueda de negocios.
-Los productos químicos que involucran a los casos son endosulfán, metamidofós, cipermetrina y deltametrina.
-Durante 2012 se tomaron en el Mercado de Abasto de Córdoba 62 muestras a cajones de frutas y verduras.
Artículo 200. El artículo 200 del Código Penal dice que “será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 10 años, el que envenenare o adulterare, de un modo peligroso para la salud, aguas potables o sustancias alimenticias o medicinales, destinadas al uso o al consumo” de personas.

fuente y artículo completo:
http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/toxicos-productores-juicio-contaminacion-verduras


______________________________________________________________________



AGROTÓXICOS EN TU MESA
Victor Krieger Fabbroni
EFECTOS EN TU SALUD

Mientras crece la oratoria sobre “buenas prácticas agrícolas” o “Agricultura Responsable” y más bla.bla.bla., BIOS Argentina ha realizado en Mar del Plata una nueva ronda de análisis de vegetales que usted, nosotros, nuestros hijos y los funcionarios (no crean ellos que están exentos), comemos a diario. Y han vuelto a aparecer sustancias que no debiesen estar allí:
  • Endosulfán
  • Cipermetrina
  • Dimetoato
  • Metilazinfos
  • Disulfoton
  • Deltametrina

El mundo alerta sobre la acumulación de los organoclorados en nuestros cuerpos.

¿Qué tiene que pasar para que las cosas cambien?

Aún cuando queda claro que el camino es la agroecología, insisten con las “buenas prácticas” que nadie fiscaliza, que nadie controla, que solo funciona como dialéctica engañapichanga para la gilada. Así estamos.

BIOS DEMUESTRA QUE LAS BUENAS PRACTICAS NO SON LA SOLUCION. 

Síntesis explicativa de lo que hemos constatado en los vegetales que adquirimos en diversas verdulerías de la ciudad de Mar del Plata. Aclaramos que por estar en período invernal, se registra bajo uso de agrotóxicos. Aún así:

ENDOSULFAN

Inhibe la biosíntesis andrógena testicular en experimentos con animales de laboratorio y exhibe un riesgo significativo de daño renal y testicular. Este agrotóxico afecta directamente el sistema nervioso central y también se han reportado de ataques epilépticos recurrentes.

Los síntomas de envenenamiento incluyen hiperactividad, excitación, disnea (dificultad para respirar), apnea (detención de la respiración), salivación, pérdida del conocimiento, diarrea, anemia, náusea, vómito, insomnio, visión borrosa, cianosis (decoloración azulada de la piel, por la falta de oxígeno), formación de espuma en la boca, temblor, sequedad de la boca, falta de apetito, irritabilidad, dolor de cabeza, disminución de la respiración, hematuria, albuminuria, confusión, mareos, falta de equilibrio y de coordinación. Las personas que sufren afecciones asmáticas o convulsivas, forman un grupo de alto riesgo. También se encuentran en alto riesgo las personas que llevan una dieta deficiente en proteínas.

Existe evidencia de efectos adversos del endosulfán en el sistema reproductivo masculino, retrasando la madurez sexual e interfiriendo con la síntesis de la hormona sexual.

El endosulfán exhibe propiedades estrogénicas. Compite por el estradiol para unirse a los receptores de estrógeno, inhibiendo de este modo la función hormonal.

Causa la proliferación (in vitro) de las células MCF749 de las mamas humanas, sensibles al estrógeno, incrementando así el riesgo de cáncer de mamas.

Daña el sistema reproductivo al afectar la calidad del semen, el conteo de espermatozoides, las células espermatogoniales, la morfología del espermatozoide y causar otros defectos en las hormonas sexuales masculinas.

El endosulfán tiene capacidad para alterar el material genético, especialmente los cromosomas, en los cultivos de tejidos de mamíferos.

 

CIPERMETRINA

La cipermetrina interactúa con los canales de sodio en las células nerviosas mediante los cuales el sodio entra a la célula para transmitir una señal nerviosa. Estos canales pueden permanecer abiertos por segundos a diferencia del período normal de pocas milésimas de segundo, después de la transmisión de la señal. La cipermetrina también interfiere con otros receptores en el sistema nervioso. El efecto resultante es una larga secuencia de impulsos repetitivos en los órganos sensitivos.

Los síntomas del envenenamiento incluyen sensaciones faciales anormales, mareo, dolor de cabeza, nausea, anorexia y fatiga, vómito y secreción estomacal incrementada. La cipermetrina es también un irritante para la piel y los ojos. Por lo regular, los síntomas deberán aparecer después de algunos días pero los pacientes severamente expuestos pueden sufrir además estirones musculares y ataques convulsivos.

Se han reportado síntomas crónicos después de estar en contacto con los piretroides. Los síntomas que se incluyen son trastornos cerebrales y locomotores, polineuropatía y supresiones inmunológicas, y que además se asemejan al síndrome de sensibilidad química múltiple.

Las opiniones difieren en cuanto al hecho de si la cipermetrina es un carcinógeno o no. La cipermetrina está clasificada por la EPA de Estados Unidos como una débil categoría C oncógeno -un posible carcinógeno humano con evidencia limitada de carcinogenicidad en los animales pero sin ninguna evidencia en el caso de los humanos: produjo tumores benignos de pulmón en ratones hembras con dosis muy altas y tiene carcinogenicidad probable en el hígado de los roedores. Las pruebas hechas con ratones han sugerido que los piretroides en general pueden tener un efecto de supresión inmunológica.

Si la cipermetrina se le da a ratas embarazadas y recién nacidas puede causar un retraso funcional en la maduración del cerebro de los críos.

DIMETOATO

El Dimetoato es un insecticida organofosforado de acción indirecta, es decir se convierte en el organismo al metabolismo activo, Dimetoxòn. Como resultado se desarrollan signos y síntomas de sobreexposición después de un periodo latente y pueden continuar aumentando una vez eliminada la exposición. Por una sobre exposición se pueden desarrollar rápidamente signos y síntomas típicos de intoxicación por órganofosforados.

Se adsorbe muy débilmente a las partículas de suelo, por lo que su lixiviación hasta aguas subterráneas puede ser considerable. El uso de organofosforados en los vegetales de mesa implican un riesgo importante para los consumidores.

METIL AZINFOS

Insecticida fosforado de alta toxicidad. Posee un tiempo espera de 21 días y un tiempo de reentrada restringida de 14 días para actividades que impliquen la manipulación de las plantas como poda en verde o raleo. Toxicidad aguda. Altamente peligroso. Altamente tóxico. Acción tóxica y síntomas: síndrome tóxico por inhibidores de la colinesterasa. Toxicidad tópica: capacidad irritativa: ocular positiva; Toxicidad crónica y a largo plazo: neurotoxicidad: nivel (colinérgica) Tóxico en contacto con la piel. Muy tóxico por inhalación y por ingestión.

 

DISULFOTON

Efectos nocivos en el sistema nervioso. Los productos de degradación nocivos del disulfotón inhiben la actividad de la colinesterasa en el sistema nervioso, lo cual causa efectos neurológicos. Los efectos neurológicos dependen de la cantidad de disulfotón que entra al cuerpo y pueden causar inhibición de la actividad de la colinesterasa, contracción de las pupilas, vómitos, diarreas, salivación, dificultad para respirar, temblores, convulsiones y hasta la muerte. Estos efectos pueden presentarse si usted respira el disulfotón en el aire, lo ingiere o entra en contacto con el mismo a través de la piel. La exposición a cantidades pequeñas de disulfotón puede, en ocasiones, inhibir la actividad de la colinesterasa sin causar efectos neurológicos evidentes. Si usted consume disulfotón en el agua o en los alimentos durante períodos largos de tiempo, es posible que se vuelva miope.

DELTAMETRINA

El envenenamiento por deltametrín puede provocar fuertes dolores abdominales, convulsiones, vómito y pérdida de conocimiento, La inhalación por aerosoles provoca vértigo, cefalea y tos. Dado que la deltametrina es una neurotoxina, ataca el sistema nervioso.

No tiene antídotos, y los tratamientos deben ser sintomáticos.

Los síntomas principales de todas las intoxicaciones con piretroides afectan al sistema nervioso central y al sistema muscular.

Los síntomas más frecuentes son hiperreactibilidad, hipersalivación, vómito, diarrea, temblores, ataxia (descoordinación de movimientos), parestesia (sensación anormal de los sentidos como hormigueo, adormecimiento, etc.) y agotamiento. También pueden darse pérdida del control de la micción.

En casos de intoxicación grave puede darse también hipertermia (fiebre) o hipotermia (lo contrario), disnea (dificultad para respirar, falta de aire), fuertes temblores, desorientación y espasmos o calambres.

Los síntomas suelen aparecer pocas horas tras la exposición, aunque dependen mucho del compuesto, la dosis y la vía de contacto.

Lic. Silvana Buján – BIOS Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario