viernes, 15 de enero de 2016

Prohiben fumigar a menos de 500 metros de casas o escuelas


Por Victor Krieger Fabbroni

PROHIBIDO FUMIGAR A MENOS DE 500 METROS DE VIVIENDAS URBANAS O RURALES.

Hace pocos días, un fallo del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nº 6 de Cañada de Gómez determinó como "inconstitucional e inconvencional" toda Ordenanza Municipal que autorice fumigar a menos de 500 mts de cualquier unidad habitacional, sea rural o urbana.
A su vez, este fallo sienta jurisprudencia sobre que los Municipios deben formular nuevas Ordenanzas que “adecuen o midifiquen” la Ley Provincial de Agrotóxicos (en nuestro caso 6.312) para que quede “LEGALMENTE” establecido 500 mts como límite a partir del cual se pueden aplicar agrotóxicos.
Resulta importante recordar, también, el fallo judicial de San Jorge que establece igual distancia como punto de conteo a partir del cual se puede aplicar agrotóxicos.
Entonces, estos 500 metros no pueden ser reducidos, como pretenden algunas Ordenanza Municipales de Santiago del Estero, porque así lo establece el Derecho Ambiental sobre que toda modificación debe resultar en incremento de las distancias de protección y no en su reducción.
Por otra parte, la población fumigada debe saber que así como hay algunos Ing. Agrónomos que niegan el poder venenoso de los agrotóxicos, hay otros que pensando en contrario ayudan a los Municipios a defender a su población estableciendo distancias “adecuadas a la actual toxicidad de los venenos agrarios”.Para conocer la verdad, averigüen de qué viven los Agrónomos que niegan lo evidente, en contraste con los que acusan. En muchos casos hay una Toyota de distancia.
Ante la duda, no olvidar que el O.M.S. ratificó la toxicidad del glifosato como probable cancerígeno, conforme lo denunciara con anterioridad el científico del CONICET Dr. Andrés CARRASCO, concordante con lo demostrado por los Campamentos Sanitarios de la Universidad Nacional de Rosario que establecieron que el 80 por ciento de los enfermos de cáncer y tumores, pertenecen a viviendas que están a menos de 500 metros de donde se fumiga.
Resulta ya inaceptable que la Municipalidad de Bandera, Santiago del Estero, como otras de la provincia y provincias vecinas no privilegien la vida por sobre intereses económicos corporativos que prosperan “con” la ilegalidad.
 Deben éstos saber que está vigente el Recurso de Reconsideración para que revean decisiones anteriores y establezcan distancias no menores a 500 mts con protocolos debidamente publicitados  sobre “qué debe hacer” un ciudadano cuando es víctima de una fumigación ilegal. Todo lo antes dicho se apoya en probanza científica avalada por la Justicia.
 “Todo ambiente fumigado con insecticidas, herbicidas o fungicidas produce en los pobladores, inevitablemente, patologías cancerígenas, entre otras tantas irreversibles”.

miércoles, 6 de enero de 2016

Agrotoxicidad: peligroso retroceso

DENUNCIAMOS la campaña nacional sobre las “Buenas Prácticas Agrícolas” impulsada por gobiernos provinciales y Nación, que hasta la fecha han realizado 19 presentaciones en diversas localidades sin convocar a médicos y afectados por agroquímicos (los últimos caso fueron: Ministerios de Agricultura de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, la Mesa de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) de Río Cuarto, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) y el INTA) que buscan desmentir bajo falacias productivistas que las aplicaciones de glifosato “bajo estándares normales y prácticas agrícolas correctas” no implican riesgos para la salud humana, desconociendo la regulación lograda por las poblaciones a través de ordenanzas municipales que restringen a las pulverizaciones aéreas y terrestres. Denunciamos las responsabilidades que les cabe a los médicos toxicólogos que llevan adelante la misma, negando el problema de afectación a la salud por intoxicación con biocidas: Nilda Gait, jefa del servicio de Toxicología del Hospital de Niños y especialista en toxicología del Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba; y Martín Alonso, director del Hospital Oncológico de la misma provincia.
Prof. Cecilia Carrizo
Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública (IIFAP)
Universidad Nacional de Córdoba
Rondeau 467 2º Piso (5000) Bº Nueva CórdobaCórdoba, Argentina. tel. 54 351 4332068 
Fbk: Red Justicia Ambiental




Documento de posicionamiento y propuestas para el gobierno nacional, provincial y municipal
Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina
30 años del Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina
II Seminario Internacional sobre Plaguicidas y su efecto en la salud.
4 y 5 de diciembre de 2015. Ciudad de Buenos Aires
Los participantes del Seminario Internacional, teniendo en cuenta la CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SÍ SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN del Santo Padre Francisco en la cual se alerta sobre el impacto de los actuales modelos productivos vigentes basados en la depredación de los bienes comunes naturales y alto uso de agrotóxicos, RECHAZAMOS el proyecto presentado por el diputado Nacional por la provincia de Formosa, Luis Basterra, como también el proyecto de ley de agroquímicos que se encuentra en etapa de discusión en la legislatura de la provincia de Buenas Aires, dado que ambos son casos de regresión normativa en relación a los derechos constitucionales sobre la defensa de la vida, la salud y el ambiente sano, y ante los probados efectos nocivos sobre la salud de los productores/as, trabajadores/as, las poblaciones expuestas y sobre la el resto de las especies vivas, que el modelo agrobiotecnológico - transgénico produce.
Entre los principales puntos de la “Ley Basterra” sobre agrotóxicos, rechazamos los conceptos “fitosanitario” y el de las “Buenas prácticas agrícolas”, dado que son conceptos provenientes e instaurados por las empresas e instituciones de los agronegocios que no contemplan un enfoque de derechos, ni reconocen la necesidad de respetar los flujos, relaciones y ciclos naturales. Consideramos que la noción de “fitosanitario” no es inocente y técnicamente está inadecuadamente utilizada, dado que ningún agrotóxico o biocida es inocuo, presentando diferentes niveles de toxicidad y riesgo de padecer intoxicaciones, según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud. Los conceptos no son neutros, las formas o modos a partir de las cuales denominamos a objetos, hechos y procesos puede darse a partir de la familiaridad, cierto acercamiento, a los hábitos y prácticas, pero también subsiste el intento de ocultar la posible incidencia de esos hechos o elementos por ejemplo en la salud socio ambiental. De la misma manera, las “buenas prácticas agrícolas” se relacionan con la apariencia externa o calidad formal de los alimentos, sin atenerse a la posible contaminación con plaguicidas.
En este sentido, planteamos la necesidad de recategorizar los biocidas, teniendo en cuenta las últimas evidencias sobre la carcinogénesis del glifosato de acuerdo al informe de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) de 2015, además de los casos judiciales de violación de la Ley 24.051 de Residuos Peligrosos y las leyes provinciales de agroquímicos (Fallo Ituzaingó), y las investigaciones científicas sobre efectos en la salud y el ambiente por exposición crónica y aguda. Una recategorización que deberá tener en cuenta no solo la toxicidad aguda y crónica sino las características físico químicas de los productos y su comportamiento ambiental.
Denunciamos la falta de tratamiento del proyecto en las Comisiones de Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de la Nación; la falta de debate serio y profundo en la Comisión de Salud; y la manera subrepticia en que logró su media sanción el pasado 27 de noviembre de 2015. Asimismo, denunciamos la omisión de mecanismos de consulta y participación en la elaboración de la ley de organizaciones de la sociedad civil, científicos y profesionales especialistas que bregan por la defensa de la salud y el ambiente sano. Consecuente con ello, el proyecto no presenta artículos que protejan y resguarden a las poblaciones expuestas, los establecimientos educativos aledaños a las zonas de aplicación y la biodiversidad toda.
Ante la constitución de un observatorio de seguimiento de las problemáticas asociadas al uso de plaguicidas conformado por “especialistas", recordamos que la sociedad civil ha demostrado, a partir de la realización de sus propias investigaciones, de sus luchas, las denuncias y puesta en práctica de alternativas agroecológicas, su capacidad de detección de los problemas en la salud relacionados con la utilización de plaguicidas, aún antes que los sectores gubernamental y científico. También fue pionera en analizar y discutir alternativas de solución.Dicho observatorio deberá reconocer y tener en cuenta todos las evaluaciones realizadas, las investigaciones abiertas publicadas y evaluadas por jurados de pares, los monitoreos comunitarios, etc todo bajo la aplicación del principio precautorio y con la plena participación de todos los actores involucrados en la dinámica de uso de los plaguicidas , aún las comunidades expuestas. La diversidad de visiones, la intersubjetividad y complementariedad entre participantes permite contar con un enfoque más amplio, menos endogámico, en los procedimientos que hacen a las autorizaciones, categorizaciones y sobremanera de una distribución, comercialización y aplicación de productos de manera apropiada tal que se preserve la salud ambiental.
Respecto al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, con media sanción en el Senado de la Nación, sobre tratamiento y disposición final de los envases vacíos de agrotóxicos, destacamos que los procesos allí incluidos están regulados por la Ley de Residuos Peligrosos y el Convenio de Basilea al que nuestro país adhiere desde 1991. Además señalamos la omisión del principio precautorio presente en la Ley 25.675 General de Ambiente, de acuerdo a los Convenios Internacionales de Estocolmo y de Diversidad Biológica.
Las investigaciones de campo nos demuestran que en ausencia de un marco normativo, en la actualidad, los envases de plaguicidas, se desechan de manera inadecuada: se queman, se entierran o se arrojan en sitios no específicos, por ejemplo en aeródromos y en basurales comunitarios. Sugerimos crear un sistema de seguimiento a través de un código de barras para los envases vacíos y la creación de centros regionales para la recepción, el almacenamiento y tratamiento de los mismos, de tal manera que se pueda hacer un seguimiento y que los usuarios de agrotóxicos deberán hacer llegar sus envases vacíos para tal fin, es decir, para el almacenamiento y tratamiento de los mismos. Además, se deberán hacer responsables a las empresas del costo que implica la operatividad y legalidad de la puesta en marcha del reciclado seguro y confiable de sus envases contaminados bajo las determinaciones estrictas de la ley nacional de residuos peligrosos, ya anteriormente mencionada.
Exigimos la discusión amplia de varias leyes relacionadas con la problemática ambiental, y una ley de desarrollo agrario integral, que incluya presupuestos mínimos ambientales y estudios de impacto ambiental para todo emprendimiento productivo, cualquiera sea su tipo y área de implementación. Necesitamos una ley de presupuestos mínimos sobre plaguicidas, con indicadores ecológicos y de salud que considere TODO el “ciclo de vida de los agro tóxicos”: producción, transporte, registro, almacenamiento, venta, uso y disposición final de los envases y líquidos remanentes. Solicitamos que de manera urgente se establezcan franjas de restricción /prohibición en el uso de plaguicidas de manera de proteger la salud de la población expuesta y a los productores agroecológicos. Las leyes parciales de plaguicidas con media sanción en el Congreso, cada una con sus propios principios y criterios, no avanzan en ese sentido.
Reclamamos la creación, al igual que otros países de Latinoamérica, de una agencia autárquica, la cual debe tener la facultad de autorizar importaciones y el registro de los principios activos, determinar las pautas y realizar las categorizaciones toxicológicas y establecer las normas de distribución y aplicación de los plaguicidas. No es posible que la misma institución, el SENASA, sea quien fije, ejecute y se autoevalué.
Dicha agencia deberá contar con miembros del Ministerio de salud, de la Secretaría de Ambiente, del Ministerio de Agricultura y sus organismos descentralizados y la participación de la sociedad civil. La autarquía y transparencia en las resoluciones seguramente redundarán en una limitación al uso de los plaguicidas en general y de los extremadamente peligrosos en particular.
RECLAMAMOS la imperiosa necesidad de institucionalizar como política de Estado, el apoyo a los modos respetuosos de vinculación con los bienes comunes naturales sobre los cuales se basa la agroecología, entendiendo a la agroecología como “una disciplina o un modo de interpretar y proponer alternativas integrales y sustentables en la realidad agrícola, respetando las interacciones que se dan entre los diversos factores participantes de los agroecosistemas, incluyendo a los elementos relativos a las condiciones sociales de producción y distribución de alimentos.
Además, DENUNCIAMOS la campaña nacional sobre las “Buenas Prácticas Agrícolas” impulsada por gobiernos provinciales y Nación, que hasta la fecha han realizado 19 presentaciones en diversas localidades sin convocar a médicos y afectados por agroquímicos (los últimos caso fueron: Ministerios de Agricultura de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, la Mesa de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) de Río Cuarto, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) y el INTA) que buscan desmentir bajo falacias productivistas que las aplicaciones de glifosato “bajo estándares normales y prácticas agrícolas correctas” no implican riesgos para la salud humana, desconociendo la regulación lograda por las poblaciones a través de ordenanzas municipales que restringen a las pulverizaciones aéreas y terrestres. Denunciamos las responsabilidades que les cabe a los médicos toxicólogos que llevan adelante la misma, negando el problema de afectación a la salud por intoxicación con biocidas: Nilda Gait, jefa del servicio de Toxicología del Hospital de Niños y especialista en toxicología del Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba; y Martín Alonso, director del Hospital Oncológico de la misma provincia.
Denunciamos que las BPA son insustentables dado que existen fallas en los mecanismos de control en todos los niveles de gobierno siendo falaz admitir la posibilidad de un estándar normal y correcto de aplicación cuando las ventas ilegales y la falta de poder de policía son la práctica real de aplicación de plaguicidas, con escasa seguridad en su uso, además de las condiciones climáticas que producen derivas y la falta de información sobre su peligrosidad.
Denunciamos la situación de abandono sanitario de los afectados por las fumigaciones de Barrio Ituzaingó Anexo, aún con la sentencia 421 del 17/09/2015 del Tribunal Superior de Córdoba que confirmó el delito de peligro para la salud de las poblaciones urbanas, especialmente en barrio Ituzaingó Anexo por las fumigaciones aéreas y terrestres acontecidas y en infracción de la Ley 24.051 y las diferente restricciones legales vigentes (Ordenanza 10590/02 sobre prohibición de aplicación aérea de plaguicidas en ejido urbano y 10589/02 sobre prohibición de aplicación terrestre o aérea a menos de 2500 metros del barrio Ituzaingó Anexo, Ley 9164/04 de Agroquímicos) y la situación de Emergencia Sanitaria Vigente desde 2002 (ordenanza 10505) y con urgentes necesidades de atención tanto por el municipio, como la provincia de Córdoba y la Nación.
En otro plano, rechazamos, por su relación directa con el modelo de Artificialización de la naturaleza vinculado con los agronegocios, la designación en el Ministerio de Asuntos Agrarios en la provincia de Buenos Aires de Leonardo Sarquís, ex gerente de Monsanto y la designación frente al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de María Beatríz “Pilu” Giraudo, presidenta de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (AAPRESID)
Denunciamos los posibles compromisos con la industria farmacéutica del actual Ministro de Salud de la Nación.
Finalmente, ADVERTIMOS que la política de “acercamiento al océano Pacífico” invocada por el presidente refiere al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) que implica modificaciones en las normativas vigentes que llevan a la privatización de nuestras semillas, patentamiento de medicamentos y derechos digitales y regulación de empresas estatales, con una inminente pérdida de nuestra soberanía.
Por último, CONVOCAMOS a la movilización y participación permanente desde “Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto” en defensa de la vida y contra el ocultamente del efecto de los plaguicidas y las restricciones a la conservación de las semillas por parte de los productores.
Firman y adhieren:
Red de Acción en plaguicidas y sus Alternativas de América Latina
Unión Latinoamericana de Técnicos Rurales y Agrarios (ULTeRA)
Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI)
ASOCIACION CIVIL GRUPO DE MADRES DE BARRIO ITUZAINGO ANEXO 
AREA DE ESTADO, CIUDADANIA Y JUSTICIA AMBIENTAL y SEMINARIO EN JUSTICIA AMBIENTAL - INSTITUTO DE INVESTIGACION Y FORMACION EN ADMINISTRACION PÚBLICA   - UNIVERSIDAD NACIONAL DE CORDOBA
RED DE ACCIÓN PLAGUICIDAS Y SUS ALTERNATIVAS PARAGUAY
RED DE ACCIÓN EN PLAGUICIDAS Y SUS ALTERNATIVAS CHILE
RED DE ACCIÓN EN PLAGUICIDAS Y SUS ALTERNATIVAS URUGUAY
FORO AMBIENTAL DE LOS TOLDOS (BS. AS.)
Movimiento Popular de Salud “Laicrimpo Misiones”
IDEP_ SALUD
Centro de Estudios sobre Tecnologías apropiadas de la Argentina
Marcela  Bobatto 
Gerardo Segovia
Noemí Fernández
Claudia Nelida Noseda
Eduardo Rossi
Rodrigo Burrieza

lunes, 4 de enero de 2016

La Argentina aún tiene pendiente definir un verdadero Plan de Gestión Integral de Recursos Hídricos

Fuente:
FRENTE A LAS INUNDACIONES DEL LITORAL:
La Argentina aún tiene pendiente definir un verdadero Plan de Gestión Integral de Recursos Hídricos
30 diciembre, 2015
Por Jorge Cuello
Abogado y docente de Derecho Ambiental de la UBA
Frente a las inundaciones que tuvieron un fuerte impacto en 5 provincias del litoral de nuestro país y que provoco ya la evacuación de 20 mil personas, con grandes daños materiales y pérdidas de vidas humanas, debemos nuevamente retomar el debate intencionadamente olvidado por la dirigencia política, acerca de la necesidad de poner en marcha un plan nacional de recursos hídricos que se ocupe de prevenir este tipo de situaciones y al mismo tiempo de respuestas concretas frente a los desbordes climáticos y urgencias como las vividas en estos últimos días en nuestro país.
TERMINAR CON EL RELEVAMIENTO DE LOS GLACIARES, DANDO CUMPLIMIENTO A LA LEY.
Entre otras cosas, debería terminarse el relevamiento de glaciares a cargo de las provincias, tal como lo establece la ley que los regula, ya que son en las altas cumbres donde se inician gran parte de los cursos de los ríos argentinos y una vez relevados protegerlos desde su nacimiento a su desembocaduras de los daños ambientales provocados, entre otras cosas, por la minería y otras actividades productivas como la industria, la pesca o la agricultura.
PUESTA EN MARCHA DE LA PROTECCION DE BOSQUES NATIVOS, PARA CUMPLIR CON LA LEY.
Además, debería ponerse en marcha definitivamente, la ley de protección de bosques nativos, a través del accionar conjunto entre las provincias y la nación, debiendo las primeras hacer el relevamiento de las zonas protegidas en cuyas áreas se prohíba todo tipo de actividad productiva y el relevamiento de las zonas que son aptas para la producción y el desmonte mientras que la Nación debe destinar los fondos necesarios para garantizar su protección a través de subsidios otorgados a los propietarios para evitar que desforesten zonas de alto valor ecológico.
Ello porque según lo han manifestado algunos expertos, las zonas inundadas actualmente coinciden causalmente con las zonas en donde la deforestación de bosques ha avanzado en forma significativa en los últimos años. Es decir, la desaparición de la floresta, trae aparejado este tipo de inundaciones porque el agua de las lluvias cuando cae a la tierra es absorbida por los árboles, quienes actúan como si fueran esponjas, pero cuando estos ya no están más aferrados a la tierra, el efecto es desbastador porque el agua por algún lado tiene que fluir y estos desbordes son típicas consecuencias de la deforestación y altas precipitaciones.
SANEAMIENTO DE LAS CUENCAS HIDRICAS CONTAMINADAS.
Otro asunto fundamental, tiene que ver con el saneamiento de las cuencas hídricas que han sido contaminadas por la radicación de industrias y el vertido de sus desechos a los cursos de agua, el impacto del uso de los agroquímicos en la agricultura y en la producción de frutas y hortalizas y el vertido sin tratamiento de los desechos residenciales cloacales. Entre las cuencas más afectadas, podemos mencionar la del Rio Sali Dulce, la del Matanza – Riachuelo y la del rio Reconquista, a lo que debemos sumar, numerosos lagos y arroyos de diferentes puntos del país afectados por este tipo de actividades humanas.
OBRAS DE INFRAESTRUCTURA NECESARIAS.
Y resulta fundamental la realización de las obras de infraestructura que permitan, por un lado, la contención de los cursos de agua superficiales a través de sistemas de canalización y almacenamiento del agua en periodos de crecidas y su administración racional en épocas de sequía tal como afirmaba Ameghino cientos de años atrás. Y otras obras, vinculadas, con el acceso al agua potable para el consumo humano y el servicio de cloacas son también fundamentales para garantizar otros derechos como el derecho a la vida o la salud de las personas.
PRESERVACION DE LAS AGUAS SUBTERRANEAS.
Las aguas subterráneas merecen un capítulo aparte y deben ser una prioridad de todas las administraciones gubernamentales nacionales, provinciales o municipales, debiendo ser el Sistema Acuífero Guaraní, unos de los mas grandes reservorios de agua dulce del planeta que está bajo el territorio argentino, brasilero, paraguayo y uruguayo, una de las joyas de la madre naturaleza que debemos cuidar y preservar para las generaciones presentes y el futuras y sobre el cual debemos velar por su soberanía regional compartida entre los cuatro socios del MERCOSUR.
SISTEMAS DE MONITOREO Y ALERTAS.
Por último, vamos a señalar lo que ya hemos dicho en otras oportunidades, a raíz de los desastres naturales provocados por las grandes crecidas de las aguas superficiales o las lluvias intensas que provocan desastres en los ámbitos urbanos o rurales, con consecuencias dramáticas como lo ocurrido un 2 de abril en la ciudad de La Plata, en relación a la puesta en marcha de planes para afrontar catástrofes naturales, los cuales entre otras cosas, deben estar orientados a desarrollar sistemas de monitoreo y generación de alertas satelitales para anticipar futuros hechos climáticos extremos y adoptar medidas preventivas, preparar como Centros de Evacuación ante eventuales emergencias climáticas a distintos espacios públicos (Escuelas, Clubes, Edificios Públicos, Cuarteles de las FFAA) y crear, apoyar, formar y financiar el desarrollo de cuerpos locales o barriales de voluntarios de Defensa Civil para actuar en las emergencias.
COMITES DE CUENCAS INTERJURIDICCIONALES.
Estos y otros tantos desafíos que tenemos por delante, deben ser una prioridad de todos los gobiernos y fuerzas políticas con representación parlamentaria en todos sus niveles – Nacionales, provinciales o municipales – debiéndose comprometer a gestionar las cuencas hídricas a través de organismos interjurisdiccionales con la participación activa además de usuarios, organizaciones ambientales, institutos de investigación científica y universidades nacionales tal como ocurre con la ACUMAR en la cuenca Matanza Riachuelo.
GESTION INTEGRAL DE LAS AGUAS DE TODO EL TERRITORIO, PARA LA UNIDAD NACIONAL.
En definitiva, un gran consenso nacional en torno a la gestión integral de las aguas debería ser una buena excusa para alcanzar la tan anhelada unidad nacional en clave de proyecto federal que contemple las realidades regionales de todas las provincias del país y que asegure la sostenibilidad de un recurso que es tan vital que resulta fundamental para la vida humana en el planeta.

La deforestación ya está causando desastres

Inundaciones en el Cono Sur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
No es una catástrofe natural, sino la consecuencia del modelo productivo

Nuestra América, 31 de diciembre de 2015

Las inundaciones que afectan a varios países de América del Sur son las peores de los últimos 50 años. Cientos de miles de familias tienen que ser evacuadas tras perderlo todo. El desborde de los cursos normales del agua no es la consecuencia lógica de las lluvias, sino producto de la alteración de los equilibrios naturales de los diferentes ecosistemas en toda la región, a partir del cambio de uso de la tierra: la deforestación, la sojización y así como la sustitución de nuestras praderas y bosques nativos por especies de árboles exóticos como los eucaliptus y pinos por decisión de “los mercados”.

Como sucede habitualmente, estas relaciones económico-ambientales (e incluso la gravedad de los efectos sobre la población) tienden a ser negadas por las autoridades políticas y ocultadas por los medios privados de comunicación. El nuevo presidente argentino, Mauricio Macri, por ejemplo, trató de minimizar la situación afirmando que “hay lugares donde sobra el agua y otros donde falta”. Por su parte, en Paraguay, el Presidente Horacio Cartes está tardando demasiado tiempo en declarar situación de emergencia nacional, algo que todavía no ha hecho a pesar de que al día de hoy son 4 los departamentos más afectados por la crecida, con más de 100 mil damnificados en zonas ribereñas. Para Cartes, de hecho, la deforestación "es un detalle" nada más, como lo manifestó en su momento ante las críticas que generó su fraudulento informe en la reciente Cumbre del Cambio Climático de París.

Sin embargo, la raíz del problema fundamental es que el desmonte y las  grandes represas eliminan la capacidad de la naturaleza para regular los efectos de las lluvias. Sólo en Argentina, han sido desforestadas  9 millones de hectáreas en los últimos 25 años, se ha desmontado el 75% de los bosques, en su mayoría en la zona afectada por las recientes crecidas. Un panorama similar sucede en los demás países de la región. De esta manera, los beneficiarios del agronegocio, que son las compañías multinacionales y los grandes poseedores de tierra, descargan como “externalidades” los impactos sobre el resto de la población, que sufre las consecuencias.

Las organizaciones populares llamamos a la solidaridad y convocamos a debatir sobre el modelo productivo y sus consecuencias socioambientales.

Primeras firmas: 

- Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas - CONAMURI (Paraguay)
- CNDAV – Comisión Nacional en Defensa del Agua y de la Vida (Uruguay)
- Movimiento Popular Patria Grande (Argentina)
- Resumen Latinoamericano (Argentina - Cuba - Venezuela)
- Escuela José Carlos Mariátegui, desde Nuestra América (Argentina)
- Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía (Argentina)
- CIFMSL, Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos (Argentina)
- Jóvenes Ante la Emergencia Nacional (México)
- Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (México)
- Comisión Multisectorial (Uruguay)
- Espacio de Lucha Territorial Río Bravo (Argentina)
- Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social - Regionales Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires Oeste (Argentina)
- Las Floras Libertarias (Argentina)
- Movimiento Popular UNIOS (Venezuela)
Red por una América Latina Libre de Transgénicos
Fórum Mudanças Climáticas e Justica Social (Brasil)
Colectivo Voz Insurgente (Venezuela) 
-Foro Ambiental santiagueño

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Fracasó una vez más el acuerdo para detener el cambio climático. El mundo corre peligro real


Diciembre 2016
COP 21: DE LESA HUMANIDAD Y DE LESA NATURALEZA
Pablo Bergel*
 “Asómese usted, Padre, y deje ya de llorar, que nos han declarado la guerra”.(Joan Manuel Serrat, “Padre”)

Finalizada la COP 21 en París y publicado el texto final del convenio allí acordado por las partes, terminan de confirmarse las peores previsiones, inexorables a la luz del proceso de negociaciones de los últimos meses y semanas. Ratificamos nuestras anteriores declaraciones en el sentido de que el cambio climático de origen antrópico (C.C.), es un crímen de lesa humanidad y de lesa naturaleza.
Si hasta la Cumbre de Río 1992 (en la que se creó el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático – CMNUCC), se podría encuadrar el C.C. como crímen culposo, desde que las NNUU reconocieron la crisis climática y asumieron ese tratado, la inacción subsecuente desde entonces y el crítico paso del tiempo, obliga a re caratular al mismo como un crímen doloso contra la naturaleza y la humanidad.
El calentamiento global descontrolado derivará en un caos global que cambiará de modos drásticos la morfología física, química y biológica de continentes y mares, acabará con gran parte de la actual biodiversidad, incluyendo la especie humana, y con toda posibilidad de civilización y gobernabilidad planetaria. Estos fenómenos de alteraciones y desorden catastrófico de la naturaleza y las poblaciones ya han comenzado a suceder y son visibles, pero se incrementarán de modo exponencial, fuera de toda gobernabilidad. La violencia global también seguirá un espiral ascendente, porque como recordó recientemente Naomi Klein, el cambio climático es violencia.
Sin entrar en un análisis pormenorizado del documento firmado en París, señalaremos cuatro elementos básicos, suficientes para sustentar nuestro repudio a esta estafa a la ciudadanía global:
1.     El convenio no contiene disposiciones ni objetivos de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) vinculantes u obligatorios. En cambio, los países parte del acuerdo, han enviado sus propuestas o compromisos individuales de reducción de GEI, los cuales son voluntarios; su incumplimiento no genera sanción alguna. 
2.     Aún así, la sumatoria de esos compromisos individuales, solo permiten limitar el aumento de la temperatura global promedio a 2.7º (con respecto al nivel base de 1850, inicios de la industrialización motorizada con carbono); algunas estimaciones, indican un nivel superior, de 3.5º.  Ambas cifras, muy lejos de los 2º o los 1.5º de aumento indicados por el consenso científico y político como el límite máximo que, aún implicando daños muy importantes a países y regiones, podría resultar controlable y gobernable. Es decir, que compromisos no vinculantes por parte de estados que desde 1992 vienen eludiendo e incumpliendo sus responsabilidades climáticas (por lo tanto no creíbles), aún cuando ahora sí cumplieran sus compromisos enunciados, ello no alcanzaría para contener el caos climático y civilizatorio en ciernes.
3.     No existe ningún mecanismo de auditoría para realizar el seguimiento del cumplimiento o incumplimiento de los estados de las metas comprometidas.
4.     No existe ningún mecanismo de sanción, ningún tribunal climático internacional para juzgar y castigar los incumplimientos y la inconducta climática. La justicia climática y ambiental clama por la constitución de un Tribunal Penal de delitos ambientales.
Estos señalamientos, en un corto artículo, deben alcanzar para demostrar que la COP 21, la propia Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), se han convertido en una verdadera asociación ilegítima de estados, completamente cooptados por las corporaciones transnacionales, para mentir descaradamente y prorrogar la impunidad de los mismos y la continuidad de la destrucción climática y ambiental en beneficio de la lógica corporativa de maximización de la ganancia y reproducción del capital.
Una lógica impersonal, irresponsable y diabólica (resignificando metáforas, el “demonio” en el capitalismo es esto: una lógica abstracta y sin rostro, que se encarna en los “endemoniados”; las corporaciones, los CEO de las mismas, los accionistas, los medios, los partidos y gobiernos, y en el “sentido común” y la cultura consumista hegemónica, en la que el ideal de “felicidad” se mide por el tener).
No alcanzaron las centenas o miles de advertencias científicas, desde el propio panel internacional de miles de expertos nucleados por NNUU (IPCC); universidades y centros académicos de prestigio mundial . No alcanzaron las centenas o miles de acciones de la sociedad civil, desde hace muchos años e incrementadas en los meses previos a la COP21; no alcanzó la magnífica, profunda, amorosa pero severa encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco, ni otros múltiples documentos de casi todos los líderes religiosos y los documentos y exhortaciones interreligiosas. No alcanzan ya las palabras pronunciadas y escritas por millones, ni tampoco la mera expresión de denuncia e indignación. El capitalismo no escucha ni atiende razones, es ciego e insensible al futuro, incluso al propio.
Es hora de entrar con el látigo para expulsar a los mercaderes del templo planetario. Es hora de que los pueblos se movilicen de manera tal, que los decisores políticos les teman más a ellos que a las transnacionales. Que los Obama teman más el tronar de sus pueblos sublevados, que a sus lobbies petroleros y sus paleo republicanos en el congreso.
Para cambiar el sistema y salvar el clima, el planeta y la humanidad, deberemos, dolorosa pero inevitablemente, estar a la altura del verso de Joan Manuel Serrat (“Padre”), y adecuar el repertorio de nuestras resistencias.

*Ex diputado (2011-2015) y Presidente de la Comisión Especial sobre Cambio Climático de la Legislatura de la C.A.B.A. (contacto: pablobergel2@gmail.com; 1535886827)


jueves, 17 de diciembre de 2015

Luchas ambientales de todo el planeta confluyeron en Paris -COP21-

La COP21 de París y la propuesta del anexo 0
Joan Martínez Alier*

Faltó en París el empuje y el entusiasmo en la calle del medio millón de manifestantes que podían esperarse, pidiendo justicia climática. La matanza del 13 de noviembre de centenares de personas jóvenes quitó el ánimo de quienes iban a manifestarse, tanto de los parisinos como los que iban a llegar de fuera. Como ocurrió tras el 11 de septiembre 2001, la agenda alternativa de los movimientos socio-ambientales en el Norte y en el Sur, es brutalmente aplazada y desviada por esos atentados masivos y por las realidades de las guerras (aunque sean guerras por petróleo). Los valientes esfuerzos de manifestarse para pedir un clima de paz en las calles de París no pudieron sustituir la masa de gente en la calle que hubiera presionado a los gobernantes mundiales.
Los resultados de la conferencia de cambio climático son presentados como un éxito por unos, y negativamente por otros. La visión negativa está justificada pues no hay compromisos vinculantes de reducción de emisiones, y tampoco en la práctica se ha reconocido la deuda climática que tienen históricamente los países industrializados. Estados Unidos y la Unión Europea boicotean desde hace años el reconocimiento de esta deuda, así se protegen y protegen a sus empresas de juicios por daños causados al clima mundial, como la desaparición de glaciares y la subida del nivel del mar. No hay motivos de celebración porque las emisiones de gases de efecto invernadero continuarán aumentando durante unos años si no las frena una crisis económica que alcance a China e India. La sobre-oferta actual de combustibles fósiles y su precio barato, y también la deforestación, hacen improbable que se limite el aumento de temperatura, contrariamente a lo proclamado en París. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera seguirá aumentando.
Dentro de este panorama, se propone desde los movimientos de justicia ambiental continuar las acciones locales (con repercusión global) para dejar el carbón, el petróleo y el gas en tierra. Esa propuesta de moratoria que Oilwatch propuso ya en 1997 en Kyoto en las reuniones alternativas, está más fuerte que nunca. Es lo que Naomi Klein llama blockadia y Oilwatch llama irónicamente el anexo 0. Desde el tratado de cambio climático de Río de Janeiro de 1992, los países fueron clasificados en los del Anexo 1 (que se comprometían a rebajar emisiones) y los demás, que todavía no se comprometían pero que en los meses anteriores a París han presentado propuestas. En conjunto, las propuestas presentadas en París, que no son obligatorias, no significan una disminución, sino un aumento de las emisiones.
Este fracaso motiva a quienes propugnan el anexo 0 cuyos integrantes son los movimientos locales que consiguen que se dejen combustibles fósiles en el subsuelo. Por ejemplo, los alemanes del movimiento Ende Gelände que paran minas de lignito o los manifestantes que pararon con resistencia no violenta la construcción del oleoducto Keystone XL en Estados Unidos. O los lugareños que en Sompeta en Andhra Pradesh en la India consiguieron parar (a costa de algunos muertos propios) la extracción de carbón y la construcción de una enorme central termoeléctrica que destruiría su ecosistema y modo de vida local. O los indígenas guaraníes de Takovo Mora en Bolivia que rechazan la exploración petrolera en su territorio, y que en agosto del 2015 bloquearon la vía Santa Cruz-Camirí, lo que llevó a la intervención de un contingente policial cuyos excesos de violencia allanando viviendas y gasificando a la comunidad, fueron denunciados localmente. Hay cientos de casos parecidos hoy mismo en el mundo, incluidos bastantes contra elfracking del gas. Esos casos serían los del anexo 0.
Muy visibles en París (aunque alejados de los comunicados oficiales) estuvieron los quechuas de Sarayaku, en la Amazonia de Ecuador, que han conseguido mantener a raya a las empresas petroleras. Fueron integrantes de esa comunidad los que difundieron ya hace años la noción del Sumak Kawsay, el buen vivir. En 2002 la compañía argentina CGC (Compañía General de Combustibles), acompañada por el ejército ecuatoriano, entró ilegalmente en territorio de Sarayaku a producir explosiones en el proceso desísmica, para identificar dónde estaba el petróleo. La comunidad les expulsó. Finalmente el caso fue llevado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, creando un precedente histórico en la defensa de los derechos indígenas. (http://arturohortas.com/documentales/el-caso-sarayaku/). Su portavoz Patricia Gualinga declaró en París que los pueblos indígenas deben ser reconocidos como un actor de primer orden que ya ha mitigado el calentamiento global luchando contra la extracción de petróleo y minerales y con el mantenimiento de las selvas. Ellos son miembros destacados delanexo 0.

*ICTA-Universitat Autònoma de Barcelona

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/12/13/opinion/022a1eco#texto

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Publicado el Domingo, 13 Diciembre 2015 07:31

Comunicado de Prensa de la Via Campesina, de la Coordinadora Europea Campesina, y de la Confédération Paysanne

(Paris, el 12 de Diciembre de 2015) Luego de dos semanas durante las cuales los jefes de Estado tomaron el centro del escenario para tranquilizar sus conciencias, la COP21 ha presentado un acuerdo que muchos temían por adelantado no ofrecería nada bueno para los pueblos del mundo. Nada de su contenido es vinculante para los estados, las contribuciones nacionales nos llevan hacia un calentamiento global de más de 3°C, y las multinacionales son los principales beneficiarios. Fue esencialmente un circo mediático. Sin embargo, a la hora de firmar acuerdos de libre comercio, ahí sí los Estados saben cómo hacer compromisos vinculantes. Esos acuerdos amenazan el funcionamiento democrático de los países con sólo servir a los intereses de las multinacionales. Una vez más, es evidente que el dinero dicta la ley, incluso con prioridad sobre el futuro de la humanidad.
"A pesar de los múltiples intentos de silenciarnos estas últimas semanas, los movimientos sociales hoy han hecho oír su voz", dijo Antolín Huáscar, dirigente campesino de Perú. "El futuro del planeta está en manos de los pueblos," agregó.
Los campesinos de todo el mundo, de las organizaciones miembros de Vía Campesina, se reunieron para advertir a los demás de que el sector agrícola está siendo severamente afectado. Mientras que ellos son los guardianes de un clima cambiante, ellos subrayan que la agricultura industriallos amenaza de desaparición. Al mismo tiempo, la COP21 está abriendo más la puerta a la especulación financiera sobre la naturaleza, la industrialización de la agricultura, y la aceleración del acaparamiento derecursos.
"Nosotros, los campesinos del mundo, ahora volveremos a nuestros territorios y fincas aún más decididos a seguir nuestra lucha por la soberanía alimentaria por todos los pueblos del mundo", concluyó Huáscar.
La mascarada puede haber terminado, pero la lucha campesina sólo continuará ganando fuerza.

Contactos Prensa:
Elina Bouchet,  (frances) : 00 33 6 95 29 80 78 o ebouchet@confederationpaysanne.fr
Solenne Garin, contacto medios (ingles, español) : 00 33 6 10 04 83 69 o solenne.garin@viacampesina.org


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Amigos de la Tierra Internacional:
El acuerdo sobre clima de París es una farsa

París, Francia, 12 de diciembre de 2015. El acuerdo sobre clima que se alcanzará hoy es una farsa, según Amigos de la Tierra Internacional.


“Los países ricos se han alejado tanto de los objetivos iniciales que nos han dejado un acuerdo que es una farsa. Mediante compromisos fragmentarios y tácticas de intimidación, los países ricos han promovido un acuerdo extremadamente negativo”, afirmó Sara Shaw, coordinadora del programa Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional.

Un análisis político detallado del Acuerdo de París estará disponible en: http://www.foei.org/what-we-do/paris

“A pesar de la publicidad positiva, el acuerdo de París no logra colmar las expectativas. Los políticos afirman que es un acuerdo justo y ambicioso, pero es exactamente lo opuesto. Se está engañando a la gente”, afirmó Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional.

“Las comunidades afectadas y las más vulnerables merecen algo mejor que este acuerdo insuficiente; son las que sufren los peores impactos de que los políticos no adopten medidas lo suficientemente drásticas”, añadió.

Los países ricos deben reducir rápidamente sus emisiones y proporcionar financiación y ayuda a los países en desarrollo para ayudarlos a adaptarse a los impactos del cambio climático, según Amigos de la Tierra Internacional. Sin embargo, no están reduciendo sus emisiones de carbono y la financiación que han ofrecido es totalmente insuficiente.

En París, los países ricos han desmantelado la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático para que se adapte a sus propias necesidades. La Convención sobre Cambio Climático establece que los países ricos que son los más responsables de la crisis climática deben contribuir de manera equitativa para combatirlo.

Según Amigos de la Tierra Internacional las negociaciones de París tienen tres problemas fundamentales:

-       El acuerdo de París establece 2°C como el límite de aumento de la temperatura del planeta y que los países deberían esforzarse por limitar el aumento de la temperatura a 1,5°C. Esto es insignificante si no se exige al mismo tiempo que los países ricos reduzcan drásticamente sus emisiones de conformidad con el principio de distribución equitativa. Además, coloca una carga adicional a los países en desarrollo. A fin de evitar un cambio climático descontrolado debemos reducir las emisiones de manera drástica y urgente, en lugar de postergarlo.
-       Sin compensación por el daño irreparable, los países más vulnerables pagarán los platos rotos de una crisis que no provocaron.
-       Si no tienen financiación suficiente, los países pobres tendrán que pagar por un problema que no provocaron. Los fondos existen, falta la voluntad política.
Jagoda Munic, presidenta de Amigos de la Tierra Internacional declaró:
“En lugar de actuar con ambición y urgencia, nuestros gobiernos están actuando a favor de los intereses de los lobbies poderosos y de las empresas, pero la gente está retomando el poder. No se hará historia en el centro de conferencias, sino en las calles de París y en todo el mundo. El movimiento por la justicia climática es imparable y seguirá creciendo en 2016 y después. Unos cuantos políticos no lograrán detener la revolución energética”.

Hoy (sábado, 12 de diciembre) más de 2.000 activistas de Amigos de la Tierra Internacional se sumaron a otros miles en una manifestación pacífica en París para enviar al mundo un mensaje de justicia climática y paz en toda la ciudad. [1]

Amigos de la Tierra Internacional es una de las organizaciones de la sociedad civil que ha utilizado la plataforma El Clima bajo la lupa de los pueblos 2015 para evaluar el acuerdo sobre clima de París.

Las demandas abarcan pilares fundamentales de lo que constituiría un acuerdo justo: el compromiso de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados celsius y dividir el presupuesto de carbono mediante la aplicación del principio de distribución equitativa; financiación y ayuda de conformidad con la deuda climática de los países ricos; un cambio de sistema justo; y justicia para las comunidades, incluida la compensación por el cambio climático irreparable. [2]

PARA MÁS INFORMACIÓN
Sara Shaw, coordinadora de Justica Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional: + 33 6 71 71 38 31(hasta el 12 de diciembre) o + 44 79 74 00 82 70 o correo electrónico: sara.shaw@foe.co.uk
Lucy Cadena, coordinadora de Justica Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional:+44 7580 270129o +33 6 07103962 (hasta el 12 de diciembre) o correo electrónico: lucy.cadena@foe.co.uk
Dipti Bhatnagar, coordinadora de Justica Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional: +33 6 07 10 17 28 (hasta el 14 de diciembre) o correo electrónico: dipti@foei.org
Asad Rehman, portavoz de Amigos de la Tierra Internacional en la cumbre de París, + 33 753 92 59 04 (hasta el 13 de diciembre), o correo electrónico: asad.rehman@foe.co.uk
Jagoda Munic, presidenta de Amigos de la Tierra Internacional, Tel: +33 (0) 6 07 104 213, correo electrónico: jagoda@zelena-akcija.hr
Línea de prensa de Amigos de la Tierra Internacional: Tel: +31 (0) 6 51 00 56 30 o +33 (0) 6 07 104 509, correo electrónico: media@foei.org
NOTAS:
[1] Miles de personas escribieron “Paz y Justicia Climática” en las calles de París utilizando un programa de geolocalización registrado en Internet aquí: http://www.climatejusticepeace.org/
Tras la manifestación de Amigos de la Tierra Internacional hay una serie de manifestaciones pacíficas planificadas por una amplia coalición de organizaciones como la coalición francesa Climat 21.
Las manifestaciones incluyen la reunión “Estado de Emergencia Climático” en la Torre Eiffel, coorganizada por Amigos de la Tierra Francia, Alternatiba y grupos aliados, y una acción denominada “Red-Lines” organizada por 350.org, ATTAC y otras organizaciones.
[2] Puede visitar el sitio web de El Clima bajo la lupa de los pueblos en el siguiente enalce: http://peoplestestonclimate.org/es


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Fundación Rosa Luxemburgo

Domingo, 13 de diciembre 2015

Inhumano, engañoso y esquizofrénico

La Cumbre climática de la ONU en París llegó, efectivamente, a un acuerdo. Pero a la luz de lo que hay que hacer con el fin de evitar un caos climático incontrolable, es demasiado débil.

Dentro de la lógica tortuosa de la diplomacia climática de la ONU, el acuerdo puede parecer como un gran paso adelante. Pero a la luz de los millones de personas que ya son víctimas del cambio climático, sería cínico usar eso como vara para juzgar el resultado de las negociaciones en París. Si utilizamos un criterio como las reducciones de emisiones drásticas que en realidad sería necesario, el acuerdo es en realidad inhumano, engañoso y esquizofrénico.

Es inhumano, ya que simplemente acepta el hecho de que los medios de vida de millones y millones de personas serán destruidos con el fin de mayores ganancias y de mantener el nivel de vida de los ricos. El hecho de que el grado límite de 1,5 aparece en el texto es a lo sumo una victoria hueca, dado que el tratado ni una sola vez menciona el hecho de que con el fin de lograr este objetivo, el 90 por ciento de los combustibles fósiles del mundo tendrían que permanecer en el suelo, y que las emisiones globales tendrían que reducirse hasta en un 95 por ciento en 2050. ¿Cómo es que el acuerdo pretende garantizar este resultado, si la palabra "descarbonización" ni siquiera llegó al texto?

El acuerdo también es inhumano porque otorga nada más que caridad hacia el Sur global, en lugar de consagrar el derecho a ser indemnizados por los suelos degradados, las islas hundiéndose o los glaciares y acuíferos desapareciendo.

El acuerdo es engañoso, ya que pretende que el cambio climático puede ser detenido con cláusulas suaves y no vinculantes en un acuerdo climático, mientras que los gobiernos que lo firmaron continuan empujando rígidos acuerdos comerciales, jurídicamente vinculantes, que profundizan e intensifican el modo destructivo de producción y consumo del Norte, y contribuyen al debilitamiento de la legislación ambiental y climática nacional.

Y el acuerdo, por último, es esquizofrénico, ya que pretende proteger el clima, mientras que el texto, de hecho, hace todo para proteger las ganancias corporativas. La única respuesta posible a esto es la siguiente: los movimientos sociales tendrán que impulsar los cambios necesarios desde abajo.



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Una nota de la última Asamblea de Justicia Climática, en París, 12/12/15

Aunque los grandes nombres / grandes contaminadores habían marchado de la sala para ir a felicitarse a sí mismos en hoteles de 5 estrellas, los grupos de la sociedad civil se quedaron para dar sus discursos después de la adopción del acuerdo de París. He aquí lo que dijo Aneesa:

La autocomplacencia en esta sala es palpable. Hemos escuchado que este momento es "un punto de inflexión para la humanidad y un mensaje de la luz." Son palabras bonitas, con la sola intención de proporcionarnos un escape de la realidad.

La negación en esta sala es palpable. Nadie quiere oír la verdad incómoda, que ya no es el cambio climático en sí, sino más bien el hecho de que la Gran Evasión del mundo desarrollado se produce a expensas de vidas reales, cuerpos reales, en el Sur.

La falta de ambición en esta sala es palpable.
Ustedes no "lograron" nada. Lo único que lograron fue silenciar las voces que se interponían en su camino, permitiendo al poder seguir su curso. Lograron "business as usual".

Estamos en camino de tres grados de calentamiento, con mera palabrería respecto a una distribución justa (de responsabilidades/acciones), sin nueva o adicional financiamiento y una cláusula de exclusión paralizante en el mecanismo de pérdida y daños. Han fallado la prueba de los Pueblos sobre el clima.

Pero queridos delegados y dirigentes políticos:

La indignación en esta sala también es palpable. Aunque el Acuerdo es débil, el movimiento de justicia climática es fuerte. Hoy, el movimiento por la justicia climática llegó a mayoría de edad. Ahora sabemos que nuestra dirigencia política no entregará lo que se necesita, no importa cuántas vidas están en juego. De aquí en más avanzamos unidos.

Vamos a entregar una revolución energética que sirve a las personas y no a las corporaciones. Vamos a construir la justicia que el Acuerdo de París no entregó. Somos semillas, y como ustedes nos han enterrado hoy, así vamos a crecer para recuperar nuestro poder.
Recibido por la lista de Justicia climática en Paris:

Aunque los grandes nombres / grandes contaminadores habían marchado de la sala para ir a felicitarse a sí mismos en hoteles de 5 estrellas, los grupos de la sociedad civil se quedaron para dar sus discursos después de la adopción del acuerdo de París. He aquí lo que dijo Aneesa:

La autocomplacencia en esta sala es palpable. Hemos escuchado que este momento es "un punto de inflexión para la humanidad y un mensaje de la luz." Son palabras bonitas, con la sola intención de proporcionarnos un escape de la realidad.

La negación en esta sala es palpable. Nadie quiere oír la verdad incómoda, que ya no es el cambio climático en sí, sino más bien el hecho de que la Gran Evasión del mundo desarrollado se produce a expensas de vidas reales, cuerpos reales, en el Sur.

La falta de ambición en esta sala es palpable.
Ustedes no "lograron" nada. Lo único que lograron fue silenciar las voces que se interponían en su camino, permitiendo al poder seguir su curso. Lograron "business as usual".

Estamos en camino de tres grados de calentamiento, con mera palabrería respecto a una distribución justa (de responsabilidades/acciones), sin nueva o adicional financiamiento y una cláusula de exclusión paralizante en el mecanismo de pérdida y daños. Han fallado la prueba de los Pueblos sobre el clima.

Pero queridos delegados y dirigentes políticos:

La indignación en esta sala también es palpable. Aunque el Acuerdo es débil, el movimiento de justicia climática es fuerte. Hoy, el movimiento por la justicia climática llegó a mayoría de edad. Ahora sabemos que nuestra dirigencia política no entregará lo que se necesita, no importa cuántas vidas están en juego. De aquí en más avanzamos unidos.


Vamos a entregar una revolución energética que sirve a las personas y no a las corporaciones. Vamos a construir la justicia que el Acuerdo de París no entregó. Somos semillas, y como ustedes nos han enterrado hoy, así vamos a crecer para recuperar nuestro poder.