miércoles, 22 de enero de 2014

Grave denuncia por fumigaciones en Bandera


YO, FUMIGADO.

 

La realidad indica que tengo que dejar de hacerme preguntas cuyas respuestas ya conozco. Tampoco insistir en descripciones y diagnósticos infértiles. Es decir, basta de persistir en mostrar quienes, con qué y cómo me están envenenando. Créanme, en la Ciudad de Bandera (Santiago del Estero) lo sabemos muy bien y desde hace más de 20 años. ¿Y….?

He evolucionado en la adversidad: “mis” muertos jóvenes (muertos para siempre, ¿entendés?), me han enseñado que a falta de Estadísticas Epidemiológicas de Incidencia en el Hospital Público puedo tener dimensión del daño visitando los domingos  elocuentes lápidas mortuorias. Los cementerios hablan fuerte y claro. No los pueden callar. ¡Y….?

“Que la policía no actúe en circunstancias como las relatadas estoicamente por los compañeros de Hersilia no significa que no hayan sido “instruidos”, sino que “alguien no quiere que actúe”. Desde los mandos políticos “baja la orden” y, ante “la orden” los burócratas, Jueces y deliberantes se someten infectando con pus hediondo nuestra apaleada Democracia. Entonces emerge lo que con mucha rabia llamo “IMPUNIDAD PREVIA DE ORÍGEN POLÍTICO”. Los sojeros delinquen de cualquier manera posible porque saben que no van a ser “controlados” y, mucho menos, castigados. ¿Y…?

El Honorable (ja…) Concejo Deliberante de la Ciudad de Bandera (SE) no sesiona, está cerrado (¡¡¡CERRADO!!!! ¿entendés?) desde hace 3 (TRES) años. Poco importa porque sus Normas Regulatorias (si las hubiere) carecerían intencionalmente de MECANISMOS DE APLICACIÓN. Tal como en Leyes provinciales/Nacionales. Nos desangramos en “renuentes legislativos” tratando de obtener una Ordenanza/Ley que no tendrá “ninguna utilidad pública”. ¿Y….?

 

Mi realidad “ fumigada”, ¿importa?

¿Soy testimonio de un problema ambiental que “preocupa”, o víctima de una estrategia económica extractiva, deshumanizada y discriminatoria que “urge hacer cesar inmediatamente”?

 

No escuché una sola palabra de los presidenciables. No importa lo que haya más abajo, ni cuánto vociferen o prometan en las campañas ya que aceptaron estar invalidados como simples “acataordenes” y “levantamanos” de Ministerios/Deliberantes venalmente automatizados, algunos, orondos “ANALFABETOS FUNCIONALES”. ¡¡¡ANALFABETOS!!! ¿entendés?

Fíjate en lo patético de “encomillar” prácticamente todas las frases de este escrito porque nada es lo que parece, ni lo que debiera: las normas son falsas, cuando no “convenientemente malas” u obsoletas; Ordenanza y Leyes impracticables por falta intencional de presupuestos. Solo burócratas y “más burócratas defectuosos” puestos al servicio de corporaciones que crecen en la medida en que somos ineficientes en la protesta (con honrosa excepción de Córdoba y demás).

El ubicuo Agronomito Ettienof, representante oficial del lobby sojero desde hace más de DIEZ AÑOS, sigue asolando colegios primarios y secundarios y cuanta sede lo cobije pagado para desinformar a nuestros hijos inermes. Hasta el momento no he tenido el valor cívico de partirle la cabeza con una edición en acero inoxidable de la Constitución Nacional. ¡Maldito mercenario mentiroso”!

 

Y mi agobio y enfermedad crece por la magnitud del desastre, por su cronicidad y multiplicación propia de fenómenos apocalípticos. El Norte (ese “otro” mundo) “no entiende” como mi gobierno intenta autorizar la Soja transgénica GM 444Ø6 - DAS - 6 (Dow AgroSciences Argentina SA) tolerante a los herbicidas 2,4 - D, Glifosato y Glufosinato de Amonio en desesperado intento por controlar “supermalezas” que “reaccionan y se defienden” mucho mejor que nosotros.

Temo que mientras horadan nuestras paupérrimas defensas institucionales, en Santiago del Estero, en mi ciudad de Bandera ya estén utilizando “clandestinamente” este engendro criminal (como desde siempre se hizo con el 2,4-D y ciertos carbamatos y fosforados prohibidos en franca sinergia y bajo condiciones ilegales de comercialización y aplicación).

 

Entonces compañeros:

¿Cómo hago para seguir viviendo en Bandera?

¿Alguien tiene clara idea del acoso permanente, de lo que significa esconderse “diariamente” en la última habitación de la casa escapando del ominoso veneno?

¿Y a las pocas horas sufrir la vejación de ser saludado “amistosamente” por quien me fumigó; ver como baja ufano de la emblemática Toyota que lo mantuvo lejos y a salvo?

¿Alguien sabe qué siento al ver a estos asesinos verdes sentados a la diestra del Intendente, Obispo, Juez o periodistas simétricos?

¿Qué siento al escucharlos en la “única radio” promocionando prácticas responsables y nuevos venenos que terminarán con el hambre del mundo, toda vez que admiten que detrás de la soja hay “un  mundo con hambre”?.

-Yo, fumigado, ¿voy a seguir mendigando solidaridad en ámbitos hostiles y corruptos?

-Yo, fumigado, ¿voy a seguir denunciando lo que pasa en Bandera cuando “todos ya lo saben”?

-Yo, fumigado, ¿voy a seguir permitiendo que el hospital “público” oculte la verdadera causa de muerte de mis muertos?

-Yo, fumigado, ¿voy a seguir permitiendo que Agronomitos “pagos por todo concepto” “falsifiquen con sus firmas” Recetas Agronómicas que esconden mezclas altamente sinérgicas y letales con 36/38°, vientos de 40 km/h, a ¡¡¡200 metros de mis mamaderas!!! y luego disfruten “cristianamente” la Misa dominical sentados junto al pueblo que envenenan y ante una iglesia en perpetuo silencio?

-Me hacen, lo que me hacen y… ¿Yo que hago? -además de quejarme y señalar con el dedo a funcionarios modelados en plástica-arcilla, y tratar de “convivir en paz” con mi verdugo?

-Me hacen lo que me hacen y yo debo cuidar mi lenguaje para no herir la avaricia, calumniar la delincuencia o desenmascarar “asesinos verdes” disfrazados de mariposa.

-Me hacen lo que me hacen y yo debo respetar a los Jueces que me traicionan, a los corruptos que evaden sus ganancias, o a Instituciones venales que permiten el genocidio argentinísimo.

-Me hacen lo que me hacen y yo debo apoyar a una casta gobernante que cambia pueblos ancestrales, genuinos, por urbes violentas corrompidas por el vicio y  colonizada por subsidios.

-Me hacen lo que me hacen y yo estoy obligado a agachar la cabeza… y votar “lo que hay”, que en los años de vida que llevo ¡¡¡jamás me representó!!!.

Alguien dijo: Se puede vivir en Democracia; Se puede concentrar la riqueza en pocas manos. Pero no se pueden las dos cosas.
 
Victor Krieger Fabbroni [victordisc@hotmail.com]
 

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